Estados Unidos ha rechazado la renovación automática del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) hasta el año 2042, lo que implica que el acuerdo comercial, si bien se mantendrá vigente hasta 2036, estará sujeto a procesos de revisión anual. A pesar de esta decisión, el legislador mexicano Ricardo Monreal afirmó que esta situación no generará incertidumbre económica para México, buscando transmitir tranquilidad frente a los cambios en la dinámica del pacto.

Monreal, diputado de Morena, explicó que el tratado no culmina, sino que su vigencia se extiende por diez años adicionales, tal como se había estipulado en su firma original. La administración estadounidense, a través de su representante Comercial Jamieson Greer, comunicó la decisión que, según el legislador zacatecano, implica que el T-MEC continuará operativo, aunque con el agregado de un examen pormenorizado cada año. Esta modalidad difiere de la expectativa inicial de México y Canadá, que aspiraban a una extensión de dieciséis años, es decir, hasta el 2042.

Entre las implicaciones de esta nueva fase, México ha presentado trece propuestas de revisión, incluyendo la eliminación de la cláusula 232, que impone aranceles a productos mexicanos como el aluminio y el acero, y la exigencia de reciprocidad en la supervisión laboral. Una parte significativa de estas observaciones ya ha sido resuelta. Por su parte, Estados Unidos ha manifestado diversas preocupaciones, desde temas ambientales como la vaquita marina hasta aspectos de piratería, buscando introducir cambios al tratado desde el año pasado.

Recientemente, la Comisión de Libre Comercio celebró su reunión conjunta de revisión y la negativa de renovación automática se hizo oficial. Sin embargo, el artículo 34.7 del T-MEC establece revisiones anuales obligatorias en ausencia de un consenso unánime, ruta que se activa a partir de ahora. Las conversaciones para abordar las diferencias y buscar ajustes continuarán, y de hecho, México y Estados Unidos ya confirmaron una tercera ronda bilateral de negociaciones para la semana del 20 de julio.

Esta decisión estadounidense no implica un retiro del acuerdo, sino que mantiene abierta la posibilidad de extender su vigencia más allá de 2036 si los tres gobiernos logran un consenso antes de esa fecha. En caso contrario, el T-MEC expiraría el 1 de julio de 2036. Mientras México y Canadá apuestan por la continuidad del acuerdo trilateral, Estados Unidos busca resolver lo que considera «deficiencias» y sus propios déficits comerciales antes de comprometerse a una renovación en su formato actual.

Fuente original: Infobae