El líder de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), Abel Furlán, se reunión con el bloque Justicialista en el Senado para solicitar que no apoyen la prórroga del juez Víctor Pesino, cuyo pliego busca extender su mandato 5 años más. El magistrado fue uno de los firmantes de la intervención ordenada por la Sala VIII de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, que desplazó a Furlán y a la conducción de la UOM.
Según Furlán, el pliego del juez Pesino es una «contraprestación» a la caída de la cautelar de la reforma laboral y a la intervención del sindicato. Durante la audiencia pública que Pesino tendrá el 9 de junio en el Congreso, el sindicalista advirtió que buscará reunirse con otros bloques para «hacer extensivo el pedido de rechazar el pliego» del magistrado.
El PJ se comprometió a rechazar el pliego del juez, según Furlán, quien calificó la prórroga como una «injerencia absoluta sobre la democracia sindical». Mientras tanto, el juez Pesino, que cumplirá 75 años en julio, necesita el aval del Senado para continuar en su cargo, según el artículo 99 de la Constitución.
La intervención de la UOM fue dispuesta tras la anulación de la elección en Zárate-Campana, donde se denunciaron irregularidades. El gobierno respondió a la decisión judicial con el envío del pliego de Pesino al Senado, un movimiento que Furlán considera un «reconocimiento» al magistrado.
El caso refleja la tensión entre el poder judicial y los sindicatos, y plantea cuestiones sobre la independencia de los jueces y el rol del Estado en la regulación laboral. La prórroga de Pesino podría marcar un precedente en la relación entre la justicia y los derechos de los trabajadores.

