Sant Pol de Mar, una pintoresca localidad costera a solo 45 minutos de Barcelona, conocida por su tranquilidad, sus playas y su exquisita oferta gastronómica, es el escenario de una nueva y sorprendente propuesta culinaria. Este encantador pueblo, que conserva la esencia de los antiguos pueblos pesqueros catalanes con sus casas blancas y calles estrechas, ha sido durante décadas el epicentro de la familia Ruscalleda, un apellido sinónimo de excelencia en la gastronomía.
En este idílico rincón, Raül Balam Ruscalleda, hijo de la icónica chef Carme Ruscalleda y reconocido con el Premio Nacional de Gastronomía como chef creativo, además de poseer su propia estrella Michelin por su restaurante Moments en Barcelona, ha decidido embarcarse en una aventura culinaria diferente. Tras mantener vivo el legado de sus padres con Cuina Sant Pau, un proyecto más informal que el legendario Sant Pau de tres estrellas Michelin, Balam ahora sorprende con una propuesta que rompe con lo convencional.
Junto a su socio, el brasileño Murilo Rodrigues Alves, Raül Balam Ruscalleda acaba de inaugurar «Cuina Burger», una hamburguesería situada estratégicamente frente a la playa de Sant Pol de Mar, a escasos metros de su otro establecimiento. Este nuevo espacio, con un diseño moderno y un concepto relajado, está dedicado a ofrecer una experiencia gourmet de hamburguesas, perritos calientes y batidos, invitando al disfrute sin complejos.
La carta de Cuina Burger, aunque concisa, es una declaración de intenciones: reinterpretar la cocina familiar con años de trayectoria en clave de «street food» de alta calidad. Los comensales pueden empezar con opciones como natxos, alitas de pollo estilo Kentucky o patatas fritas. La estrella del menú son las hamburguesas, que se distinguen por la calidad de su carne: wagyu criado en Burgos o ternera gallega madurada.
Entre las creaciones más destacadas con carne wagyu se encuentran la «Wagyu Smoke House», una explosión de sabor con torreznos, cheddar y salsa barbacoa, y «The Legend», que combina queso de cabra fundido con kétchup casero de fresas. Para los amantes de la ternera nacional, opciones como «La Carioca» rinden homenaje a la cocina internacional con queso Catupiry brasileño, mientras que el «Barus» es un guiño a la cocina casera de Raül. Además, la oferta incluye alternativas de pollo y opciones veganas, así como una selección de perritos calientes gourmet, postres clásicos y refrescantes smoothies para completar la experiencia.
Fuente original: Infobae

