Los responsables de la inmobiliaria que intervino en la compra de un departamento vinculado al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, declararon este lunes ante la Justicia. Indicaron que el valor del inmueble era significativamente superior al consignado en la operación, que se realizó por u$s230.000.
La martillera Natalia Rucci y su esposo, Marcelo Trimarchi, afirmaron que la propiedad, ubicada en el barrio porteño de Caballito, había sido ofrecida originalmente a u$s340.000. Destacaron que la remodelación del departamento incrementó su valor de mercado, y calificaron como inusual la modalidad de pago: 12 cuotas sin interés.
Según la investigación, Pablo Feijoo, hijo de una de las mujeres involucradas, actuó como nexo entre Adorni, su madre, otra jubilada y la operación. Feijoo deberá presentarse el miércoles 22 en los tribunales de Comodoro Py ante el fiscal federal Gerardo Pollicita, quien lleva adelante la causa.
El viernes, Matías Tabar, contratista que realizó refacciones en una vivienda adquirida por la esposa de Adorni, declarará. La ronda de testimonios continuará hasta el 27 de abril, cuando declare Juan Cosentino, quien intervino en la venta de la propiedad al matrimonio formado por Adorni y Bettina Angeletti.
La situación plantea cuestiones sobre la transparencia en operaciones inmobiliarias y la necesidad de mayor control en transacciones vinculadas a funcionarios públicos.

