El estrecho de Ormuz, clave para el transporte de petróleo, permanece bloqueado tras la decisión de Irán de cerrar nuevamente el paso, generando inquietud en mercados globales. Mientras la tregua entre Estados Unidos e Irán se acerca a su fin, los precios del crudo West Texas Intermediate (WTI) subieron un 6%, alcanzando los 87,51 dólares por barril, y el Brent, otro índice internacional, avanzó un 5,4% hasta 95,26 dólares.
Las acciones asiáticas también registraron alzas, aunque moderadas. El Nikkei 225 de Japón subió un 0,6%, el Kospi de Corea del Sur un 0,4% y el Hang Seng de Hong Kong un 0,7%. Sin embargo, el SET de Tailandia perdió un 0,2%, reflejando la volatilidad en la región. El dólar se fortaleció frente al yen y el euro, con cotizaciones de 158,88 yenes y 1,1760 dólares respectivamente.
El analista Stephen Innes advirtió que el repunte de las acciones no se debe a una recuperación sostenible, sino a un impulso especulativo. Aunque un flujo más libre de petróleo podría aliviar presiones en precios, la incertidumbre persiste. Antes del fin de semana, el S&P 500 de Estados Unidos alcanzó un máximo histórico, pero la tensión en el estrecho plantea riesgos para la economía global.
El ministro iraní Abbas Araghchi anunció que el paso de buques comerciales en el estrecho está abierto, pero Estados Unidos rechazó el anuncio, manteniendo el bloqueo naval. Trump señaló que el cierre de puertos iraníes sigue vigente, aunque sugirió que un acuerdo podría alcanzarse pronto. Sin embargo, Irán amenazó con responder a la incautación de un buque de carga.
Con la tregua expirando este miércoles, la fragilidad del alto el fuego y la escalada en el estrecho de Ormuz generan interrogantes sobre el futuro de las negociaciones. El mercado oscila entre optimismo y pesimismo, dependiendo de las acciones de ambos países. La historia reciente muestra que la guerra no solo afecta a Medio Oriente, sino que tiene consecuencias profundas en la economía mundial.

