El Tribunal Supremo de España ha confirmado la sentencia de 24 años de prisión para un hombre acusado de asesinar a un traficante de drogas en Ejea de los Caballeros, una localidad cercana a Zaragoza. El crimen, ocurrido en junio de 2023, se produjo después de que la víctima se negara a venderle más estupefacientes al agresor, quien luego le robó drogas, joyas y las llaves de su vehículo.
La máxima instancia judicial del país ibérico, a través de un fallo emitido en julio, respaldó la decisión original de la Audiencia Provincial de Zaragoza, que ya había sido ratificada por el Tribunal Superior de Justicia de Aragón. De esta manera, el recurso presentado por el condenado fue desestimado por completo.
Además de la extensa pena de cárcel, la sentencia obliga al culpable a pagar una indemnización de 30.000 euros a los hijos del fallecido. Se le encontró responsable de un delito de asesinato en concurso medial con robo con violencia y el uso de un arma peligrosa, lo que agravó considerablemente la condena.
Los hechos se desencadenaron el 25 de junio del año pasado. Según lo probado en el juicio, el agresor acudió al domicilio de su proveedor para adquirir cocaína. Tras consumir parte de la sustancia, la víctima le advirtió que no le vendería más si no pagaba lo adeudado. Horas después, el condenado regresó y, ante la negativa del traficante, tomó un cuchillo de 16 centímetros de hoja y lo atacó brutalmente.
El fallo judicial detalla que el agresor apuñaló a la víctima en varias ocasiones y luego lo golpeó repetidamente en la cabeza con un objeto metálico de más de 20 centímetros, con la clara intención de asegurar su muerte. Posteriormente, abandonó la vivienda, pero regresó para robar tres relojes, las llaves de la casa y del auto, y drogas valuadas en más de 5.700 euros, que trasladó en el propio Peugeot 2008 del fallecido.
Incluso después de cambiarse de ropa en su domicilio, el asesino volvió una última vez a la escena del crimen, utilizando el coche de la víctima, para recoger otros objetos que no había podido llevarse. El Tribunal Supremo consideró que la víctima se encontraba en una «situación de absoluta indefensión», destacando el empleo de métodos que buscaban anular cualquier posibilidad de reacción y garantizar el fatal desenlace. Los magistrados también rechazaron la atenuante de confesión, al considerar que la versión del condenado no fue veraz ni completa, y descartaron que el consumo de drogas hubiera afectado significativamente sus facultades al momento del crimen.
Fuente original: Infobae




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