Antes del Superclásico entre River Plate y Boca Juniors, Leandro Paredes y Gonzalo Montiel coincidieron en la importancia del partido, destacando su dificultad y el deseo de todos los futbolistas por disputarlo. Montiel llamó a respetar al árbitro y criticó las críticas de Boca en la previa, mientras señaló que el estado del campo no favorece a ninguno de los equipos.
Por su parte, Paredes resaltó la confianza del equipo de Boca tras una racha de buenos resultados, aunque advirtió que los Superclásicos se juegan de manera distinta. «Son partidos aparte», afirmó el mediocampista, reflejando la tensión que rodea el enfrentamiento.
La expectativa por el partido también se tradujo en el mercado secundario, donde los precios de las entradas se dispararon. En plataformas como SeatPick y Football Tickets Argentina, los valores superan los $800.000, incluso antes de impuestos y comisiones. La entrada más barata en SeatPick alcanza los $815.765, mientras que en Football Tickets Argentina, algunas ubicaciones superan los $1,7 millones.
Los precios oficiales, en cambio, son significativamente más bajos: las populares rondan los $330.000, mientras que las plateas altas llegan a $530.000. La brecha entre la reventa y la venta oficial ha generado críticas sobre la accesibilidad del evento para el hincha común.
El Superclásico no solo es un duelo deportivo, sino también un reflejo de la pasión y el desgaste económico que conlleva para los fanáticos. A medida que el partido se acerca, la tensión crece, tanto en la cancha como en los bolsillos de quienes buscan presenciarlo.

