Para muchos, la comodidad de tener un gimnasio en el propio edificio es un factor determinante a la hora de buscar un departamento, ahorrando tiempo y dinero en cuotas de clubes. Sin embargo, un reciente estudio sobre la oferta inmobiliaria en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires revela que esta amenidad es un privilegio muy desigualmente distribuido entre los barrios porteños.
El informe, basado en los departamentos en venta publicados en Mercado Libre, muestra que, si bien uno de cada cinco avisos en toda la ciudad incluye un gimnasio, esta cifra esconde realidades completamente opuestas. La concentración de estas instalaciones se da principalmente en las zonas de mayor poder adquisitivo, marcando una clara división en el mercado inmobiliario.
Puerto Madero encabeza la lista de manera abrumadora: ocho de cada diez departamentos en venta en este exclusivo barrio cuentan con gimnasio. Le siguen a una distancia considerable Belgrano Chico y Palermo Hollywood, donde la mitad de las propiedades ofertadas lo incluyen. Otros barrios del corredor norte como Núñez y Belgrano también presentan una alta proporción, con uno de cada tres y tres de cada diez departamentos, respectivamente, ofreciendo esta comodidad.
En contraste, en el oeste y sudoeste de la ciudad, un gimnasio en el edificio es casi una excentricidad. En zonas como Liniers, Villa Luro o Floresta, menos del uno por ciento de los departamentos en venta lo declara. La situación es similar en Villa Lugano, donde de casi 600 propiedades, apenas una posee esta amenidad. El centro porteño, con barrios como San Nicolás y Congreso, también se ubica al final de la lista, con menos del dos por ciento de los avisos incluyendo gimnasio.
Esta marcada diferencia se explica por el tipo de construcciones predominantes en cada zona. Los gimnasios suelen formar parte de un paquete de servicios más amplio en las torres con múltiples amenities, características de Puerto Madero y gran parte del corredor norte. En cambio, en barrios con edificios más antiguos y de menor altura, los consorcios pequeños rara vez pueden sostener una sala de aparatos, lo que refleja una segmentación clara en la calidad de vida y los servicios disponibles para los residentes de Buenos Aires.
Fuente original: Clarín



Deja una respuesta