Cada 21 de septiembre , las flores amarillas vuelven a convertirse en grandes protagonistas. La tradición de regalarlas en esta fecha se instaló con fuerza en Argentina y quedó asociada a la llegada de la primavera, al amor, la amistad y los nuevos comienzos.

Sin embargo, el origen de la costumbre está relacionado con Floricienta , la exitosa ficción argentina cuya canción “Flores amarillas” popularizó la ilusión de recibir este particular regalo. Con el paso del tiempo, el gesto trascendió la pantalla y se transformó en una tradición que se repite cada año.

En Tucumán, este lunes las florerías comenzaron a recibir clientes desde temprano. Incluso, algunos encargos empezaron a entregarse desde la noche anterior, mientras los comerciantes se preparaban para una de las jornadas de mayor movimiento del año.

Entre las flores más elegidas aparecen las rosas amarillas y los girasoles. Un ramo de 12 rosas amarillas con follaje cuesta alrededor de $50.000, aunque también existen alternativas más económicas.

Un arreglo combinado de rosas y girasoles ronda los $40.000 y puede modificarse de acuerdo con la cantidad y el tipo de flores que el cliente quiera incluir.

Para quienes buscan gastar menos, también hay opciones desde $7.000, como los ramos de claveles amarillos. Las florerías ofrecen además arreglos personalizados y diferentes combinaciones para adaptarse a distintos presupuestos.

La variedad se completa con lirios y otras flores amarillas que también pueden incorporarse a los ramos.

Los comerciantes, en tanto, esperan que la demanda se mantenga durante toda la jornada. Según explicaron, en años anteriores algunas flores amarillas llegaron a agotarse antes del mediodía debido a la gran cantidad de pedidos.

Fuente original: La Gaceta

Fuente original: La Gaceta