Una lancha utilizada por narcotraficantes chocó deliberadamente contra la patrullera Audaz, perteneciente al Servicio de Vigilancia Aduanera (SVA) de España, durante una persecución nocturna en aguas alejadas de la costa de Almería. Afortunadamente, ninguno de los funcionarios que se encontraban a bordo sufrió lesiones.
De acuerdo con la información brindada por fuentes de la Agencia Tributaria española, la embarcación sospechosa transportaba una gran cantidad de bidones de combustible. En el marco del operativo, los ocupantes de la narcolancha lograron darse a la fuga valiéndose de una segunda lancha neumática que los esperaba como refuerzo.
El impacto provocó la rotura de una de las ventanillas laterales ubicadas cerca del puente de mando de la patrullera, aunque los daños se limitaron al vidrio. Por otro lado, la embarcación intervenida no pudo ser trasladada hasta el Puerto de Almería debido a inconvenientes durante el remolque.
El hecho ocurre apenas una semana después de un grave episodio frente a las costas de Huelva, donde dos embarcaciones del Servicio Marítimo colisionaron mientras perseguían una narcolancha a unas 80 millas de la costa. Aquella tragedia cobró la vida de dos agentes y dejó a otros dos heridos, uno de ellos en estado crítico.
Ante el escalada de estos incidentes y el creciente accionar delictivo en el Estrecho de Gibraltar, el Gobierno español reconoció esta semana, a través del Informe del Departamento de Seguridad Nacional, que existen más de 600 embarcaciones rápidas tipo go-fast con sospechas de estar vinculadas al narcotráfico. El documento también advierte sobre una mayor violencia por parte de los narcos hacia las fuerzas de seguridad, que incluso han llegado a emplear armamento de guerra en sus enfrentamientos.
Fuente original: Infobae

