Economía

Milei y la crisis: un país desquiciado

02/05/2026 2 min de lectura Por Redacción
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El triunviro de la CGT, Octavio Argüello, calificó a Javier Milei de «desquiciado», mientras el Presidente, en el Congreso, lanzó gritos y insultos contra un país en crisis. La economía argentina, con un pueblo endeudado, empresas que cierran y servicios básicos inaccesibles, refleja una realidad que el Poder Judicial parece ignorar, según denuncias de testigos en la causa Cuadernos.

El sistema institucional se tambalea: el jefe de Gabinete asiste a una requisitoria parlamentaria sin aclarar acusaciones de corrupción, mientras el Presidente apoya su postura. En paralelo, sectores de la industria, el comercio y el campo se ven afectados por políticas que favorecen a energía, minería y finanzas, generando un descontento generalizado.

Las encuestas muestran una caída abrupta en la popularidad de Milei, quien, en una cena con empresarios, fue menos aplaudido que Mauricio Macri. El juez Arturo Pesino, al levantar la cautelar de la ley de flexibilización laboral, permitió la pérdida de derechos de los trabajadores, un gesto que el Gobierno premió manteniéndolo en funciones pese a su edad.

La CGT movilizó a cientos de miles de trabajadores en todo el país, reclamando por sus derechos vulnerados. El Frente de Sindicatos Unidos reafirmó su compromiso con la lucha en las calles, mientras el peronismo se prepara para definir candidaturas en elecciones internas, sin un liderazgo unido.

El país, con sufrimiento social y políticas fracturadas, enfrenta un escenario donde la confusión y el escepticismo pesan. La crisis no solo es económica, sino un reflejo de una sociedad que, según las encuestas, se inclina hacia la oposición al gobierno, buscando un cambio que aún no se concreta.