El Presidente Javier Milei estuvo en la provincia de Neuquén para la inauguración de un auditorio de la Iglesia Jesús es Rey, un evento que utilizó como plataforma para lanzar duras críticas al populismo y reafirmar los pilares de su programa económico. En su discurso, el mandatario argentino no solo defendió su gestión, sino que también anticipó los lineamientos de un posible segundo mandato, marcando una clara diferencia con las políticas que, según él, llevaron al país a la crisis.
Durante su exposición, Milei recurrió a referencias bíblicas, comparando la lógica de los gobiernos populistas con el episodio de la tentación de Jesús en el desierto. Sostuvo que la política tradicional ofrece un bienestar efímero a cambio de romper con valores fundamentales, equiparando este fenómeno con la «falsificación económica del paraíso» que, a través de la emisión monetaria y la inflación, destruye la capacidad de ahorro y proyección de futuro de las personas.
El Presidente reiteró su firme compromiso con el equilibrio de las cuentas públicas, calificándolo como una bandera innegociable de su administración. Argumentó que «no es justo que el Estado gaste más de lo que recauda y le pase la factura a las siguientes generaciones con deuda o a los más vulnerables con inflación». En este sentido, prometió avanzar en la reducción de impuestos una vez que la estabilidad fiscal lo permita, rechazando cualquier presión que implique un aumento del gasto público.
De cara al futuro, Milei planteó que su propuesta para un segundo mandato busca profundizar el rumbo iniciado por su gestión, con el objetivo de «hacer a la Argentina grande nuevamente desde la justicia y el respeto por los derechos naturales», como la vida, la libertad y la propiedad. Proyectó un escenario de «siglo de oro» para el país, basado en la solidez económica y el esfuerzo, en contraposición a los indicadores sociales y económicos que atribuyó a períodos anteriores, como la alta pobreza infantil y la inflación descontrolada.
La ceremonia en Neuquén, que coincidió con el Día Nacional de las Iglesias Evangélicas y Protestantes, contó con una multitud de unas 2.500 personas, colmando la capacidad del nuevo auditorio. Entre los presentes se encontraban el gobernador Rolando Figueroa, el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, junto a otras autoridades nacionales y provinciales, lo que subrayó la relevancia política del evento.
Fuente original: Río Negro Online

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