A casi tres años del brutal femicidio de Gimena Extremador en Las Heras, Santa Cruz, la causa judicial atraviesa un momento crucial que mantiene en vilo a su familia. Nelson Saldivia, el principal imputado por el asesinato de la joven madre, podría recuperar su libertad. La defensa solicitó el cese de la prisión preventiva ante la falta de un juicio oral, una petición que, según trascendió, habría sido avalada por el fiscal de Cámara Criminal de Caleta Olivia, Carlos Rearte.
Esta posibilidad generó una fuerte reacción por parte de la querella, a cargo del abogado Alberto Luciani, quien se opuso rotundamente a la liberación de Saldivia. La decisión final recaerá sobre el tribunal, que deberá definir si el acusado continúa tras las rejas o si espera el debate bajo medidas cautelares alternativas. El expediente aún no cuenta con una fecha para el juicio oral, y el imputado está próximo a cumplir el tiempo máximo de prisión preventiva establecido por ley, que es de dos años, prorrogable a tres en casos complejos.
La madre de Gimena, Gabriela Extremador, expresó su profunda indignación y dolor a través de las redes sociales tras conocer la noticia. “Me lloré la vida cuando mi abogado me informó de que hay posibilidad que este hijo de p… salga de la cárcel”, escribió en Facebook, cuestionando duramente la lentitud de la justicia y la posibilidad de que los acusados reciban beneficios. “¿Tan mal estamos judicialmente? Los asesinos tienen más beneficios, cuidados, protección y por qué no decir compasión que nuestras propias hijas muertas”, sentenció, haciendo un desesperado llamado a los jueces para que mantengan la detención de Saldivia.
El femicidio de Gimena Extremador ocurrió el 17 de noviembre de hace casi tres años. Su cuerpo, con 32 puñaladas, fue hallado por un vecino en un sector lindero a un yacimiento petrolero. Gimena, de 29 años, era madre de tres hijos, quienes desde entonces están al cuidado de su abuela. Saldivia, un ex pastor evangélico y allegado a la víctima, fue detenido cuando, según la investigación, intentaba fugarse. Al momento de su arresto, habría declarado: “Estaba pasado de falopa, no me acuerdo de nada”. La familia de Gimena sigue clamando por una justicia que, hasta ahora, parece esquiva.
Fuente original: Infobae


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