Los mercados globales cerraron con alzas impulsadas por expectativas de una solución diplomática en Medio Oriente, pese al bloqueo de puertos iraníes por Estados Unidos. En Wall Street, la deuda soberana argentina en dólares avanzó hasta 0,8%, liderada por el Bonar 2041, mientras el riesgo país cayó 0,6% a 525 puntos básicos, según J.P Morgan. Sin embargo, la inflación argentina aceleró al 3,4% en marzo, marcando su décimo mes consecutivo sin bajas.
El S&P Merval registró su peor jornada en tres semanas, cayendo 1,4% a 2.950.634,57 puntos, con caídas destacadas en acciones de empresas como Central Puerto y Transportadora Gas del Sur. Por otro lado, el ministro de Economía anticipó una desaceleración inflacionaria a partir de abril, aunque analistas advirtieron sobre riesgos derivados de los costos energéticos.
En el ámbito local, el Tesoro argentino anunció una licitación de deuda con vencimientos por $8,3 billones, incluyendo nuevas Lecap y opciones de canje. Mientras, se espera un acuerdo técnico con el FMI que permitiría un desembolso de aproximadamente $1.000 millones. No obstante, el contexto internacional sigue tenso, con el petróleo sostenido en alrededor de $100 por barril debido a la escalada de tensiones en el estrecho de Ormuz.
El optimismo global contrasta con la fragilidad local, donde la inflación persistente y las fluctuaciones geopolíticas mantienen a los analistas alertas. A pesar de las medidas tomadas por el gobierno, la trayectoria económica argentina dependerá de la capacidad para contener la presión inflacionaria y avanzar en los compromisos internacionales.

