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Mercado laboral: inflación más baja y nuevas estrategias empresariales

01/05/2026 3 min de lectura Por Redacción
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El mercado laboral argentino atraviesa una transición marcada por la desaceleración de la inflación, que modifica tanto las expectativas salariales como las decisiones empresariales. Según un relevamiento de WTW, las empresas proyectan para 2026 aumentos salariales del 24,1% para el personal fuera de convenio, una cifra que refleja una tendencia a subas más moderadas en comparación con años anteriores.

Del lado de los trabajadores, el salario promedio pretendido alcanzó $1.786.395 mensuales en marzo, según el Index de Bumeran. Sin embargo, las pretensiones crecieron un 3,16%, un ritmo inferior al de la inflación acumulada en el primer trimestre, evidenciando una pérdida de poder adquisitivo incluso en expectativas. Las áreas con mayores remuneraciones pretendidas son liderazgo de proyecto, ingeniería metalúrgica y planeamiento económico-financiero.

Las empresas, en un contexto de menor presión inflacionaria, abandonan aumentos generalizados para adoptar esquemas segmentados basados en desempeño y retención de talento. La compensación variable, como bonos atados a resultados, gana protagonismo. Paralelamente, la brecha salarial de género se redujo al 7,70% en el primer trimestre, el nivel más bajo del año, según el informe de WTW.

El panorama económico muestra señales mixtas: datos del Centro de Estudios de la UIA indican una recuperación mensual del 5% en la producción industrial en marzo, pero el primer trimestre cerró con una caída interanual del 2,7%. La actividad, aunque parcial, impacta directamente en el empleo, con empresas priorizando la eficiencia sobre la expansión de plantillas.

La rotación laboral se convierte en un desafío clave: el 35% de las empresas anticipa un aumento de renuncias voluntarias en 2026, según Adecco. Los trabajadores de hoy buscan propósito, crecimiento y flexibilidad, no solo salarios altos. Victoria Loza, de Adecco Argentina, destaca que las organizaciones que retienen talento son aquellas que comunican su propósito, ofrecen desarrollo profesional y respetan la vida personal.

Las empresas que logran mejores niveles de retención comparten rasgos comunes: claridad en su propósito, oportunidades de crecimiento y esquemas de trabajo flexibles. Patricio Dewey, de Adecco, subraya que la gestión del talento se ha convertido en una variable clave para la competitividad, requiriendo herramientas externas para abordar estos desafíos.

En un escenario de menor inflación, el equilibrio entre sostenibilidad empresarial y poder adquisitivo de los trabajadores se vuelve crucial. Las organizaciones que priorizan la cultura, el desarrollo y la flexibilidad no solo retienen talento, sino que construyen un entorno laboral más alineado con las expectativas de una generación que busca significado y equilibrio en su vida profesional.