Tras una semana de polémicas, Marcos Rojo se presentó públicamente para pedir disculpas a los hinchas de Racing Club por su actitud durante la Copa Sudamericana, donde se le vio riendo junto a Cristian Medina tras la derrota ante Botafogo. El defensor reconoció que su reacción no fue adecuada en ese momento.
Rojo explicó que el encuentro con Medina fue casual y no tuvo intención de ofender, aunque comprendió el malestar de los fans. Sobre su expulsión ante River Plate, afirmó que no buscó golpear a Lucas Martínez Quarta, describiendo la acción como parte del juego.
El jugador también se disculpó con el árbitro Sebastián Zunino por los insultos tras la expulsión, reconociendo que «hubo cosas fuera de lugar». Además, se autocriticó por su error en el gol de Facundo Colidio, aunque destacó su rendimiento general en el partido.
Con una suspensión de cuatro fechas, Rojo intenta recuperar su imagen y enfocarse en el futuro. «Siempre di todo por la camiseta. Me voy a equivocar, pero nunca con mala intención», aseguró en su declaración.
La situación refleja los desafíos que enfrenta un jugador en el ojo público, donde las acciones en el campo y fuera de él pueden generar controversia. Para Rojo, el camino hacia la redención comienza con la responsabilidad y el reconocimiento de sus errores.

