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Espectáculos

La temporada de premios con más películas ‘gay’ de la historia que podría romper una maldición histórica en los Oscar: de ‘La bola negra’ a ‘Club Kid’

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Hacía tiempo que una temporada de premios no reunía un grupo de películas tan variado que se situaran la experiencia homosexual en el centro de sus relatos. Se trata de cuatro trabajos que confirman que nos encontramos en la carrera hacia los Oscar con más historias gays de la historia reciente. Y es algo para celebrar.

Sobre todo si tenemos en cuenta que, por ejemplo, la Academia de Hollywood nunca ha premiado con el Oscar al mejor actor a un intérprete abiertamente gay . Ya han pasado ademas, 20 años de la polémica en torno a Brokeback Mountain , que perdió el Oscar frente a una película considerada misógina y racista como era Crash y, aunque posteriormente historias como Moonlight sí que lograran el máximo galardón, la ausencia de títulos alrededor sobre la vivencia gay en los galardones resulta ínfima.

Este año, sin embargo, ahí están La bola negra , de Los Javis , Elsinor , de Simon Stone, Club Kid , de Jordan Firstman y Artificial , de Luca Guadagnino, que podrían romper la maldición tanto en el apartado de mejor película como en el de mejor actor protagonista.

La presencia de estas películas llega después de Heated Rivalry , una serie que ha encontrado un público dispuesto a acercarse a relatos queer . Como aquella ficción televisiva, los largometrajes candidatos parten de premisas reconocibles para explorar la intimidad, el armario, el deseo, la culpa o la ambición desde perspectivas diferentes.

Elsinore , dirigida por Simon Stone, se ambienta durante la crisis del sida y convierte al actor real Ian Charleson en su protagonista. Andrew Scott interpreta a una estrella que había alcanzado notoriedad con Carros de fuego y Gandhi , pero que mantiene oculta su homosexualidad para proteger sus oportunidades profesionales.

La película enfrenta a Charleson con el cineasta Derek Jarman , interpretado por David Dawson , uno de sus primeros colaboradores. Jarman le reprocha que no viva abiertamente, pues considera que esa visibilidad impediría que la homosexualidad y el sida siguieran siendo abstracciones para el mundo heterosexual.

Esa discusión se plantea como un choque entre dos hombres homosexuales que se conocen lo suficiente como para herirse con precisión: intercambian ironías feroces, resentimiento y muestras de comprensión. El conflicto no presenta a Charleson solo como una víctima de la enfermedad o de la clandestinidad , sino como alguien capaz de desear a través del humor y la complicidad.

La interpretación culmina cuando Charleson encarna a Hamlet en los últimos días de su vida, una actuación que da título a la película. Antes de ese momento, Elsinore muestra su gusto por la réplica ingeniosa y la dimensión emocional de un personaje cuya sexualidad no funciona como un añadido narrativo.

El contraste con Dallas Buyers Club , estrenada hace 12 años, sirve para medir el cambio que plantea esta cosecha cinematográfica. Aquella película situaba a un heterosexual imperfecto, pero finalmente virtuoso, en el centro de una historia sobre el sida, con una mujer trans como figura de apoyo; Elsinore desplaza el relato hacia una experiencia específicamente gay .

En Club Kid , Jordan Firstman escribe, dirige y protagoniza a Peter, un hombre cuya homosexualidad es una parte esencial de su identidad sin agotar la definición del personaje. Peter descubre que tiene un hijo pequeño, al que interpreta Reggie Absolom , y debe hacerse cargo de él.

La paternidad le obliga a abandonar tanto el ambiente nocturno queer al que pertenece como un desprecio hacia sí mismo que la película perfila de forma gradual. El filme retrata esa escena nocturna sin traducirla ni explicarla en exceso para un espectador heterosexual.

La historia se sitúa en un tiempo de gratificación inmediata, ya sea mediante drogas durante las fiesta o el acceso desde un móvil a cualquier vídeo porno . Esa disponibilidad termina por adormecer a Peter, cuya dificultad para imaginarse como padre responde a una experiencia generacional: había crecido creyendo que la paternidad no era una posibilidad para él.

La bola negra incorpora esa cuestión de la herencia homosexual desde España. Carlos González interpreta a un historiador de finales de la década de 2010 que intenta entender el sentido de una obra de Federico García Lorca de temática gay que ha recibido como legado.

La investigación dialoga con otras dos líneas argumentales, entre ellas la relación afectuosa y contenida de dos soldados de bandos opuestos durante la Guerra Civil española , interpretados por Guitarricadelafuente y Miguel Bernardeau . La película está dirigida por Javier Calvo y Javier Ambrossi, conocidos como Los Javis, que fueron pareja y se separaron durante el rodaje.

La acogida de la cinta en Cannes y durante su estreno limitado en los Estados Unidos la coloca en disposición de obtener nominaciones relevantes . Calvo ha rechazado simplificar su narración para un público heterosexual: “No me gustan las películas que me tratan como si fuera tonto. El público es lo bastante inteligente. Cuando veo Chernobyl , quizá no entienda algunas cosas de la energía nuclear, pero entro en la historia. En el mundo gay, no hay diferencia ”, contaba para la revista Variety .

En ese sentido, volvemos a Brokeback Mountain , estrenada en 2005, porque fue un caso de lo más significativo. La película acumuló premios durante la temporada previa a los Oscar, pero perdió la estatuilla a la mejor película frente a Crash , pese a haber roto límites en la representación de una relación entre hombres .

En su momento, el largometraje fue promocionado como una historia de amor “universal” , capaz de interpelar a cualquier espectador. Con el paso del tiempo, se recuerda sobre todo por la precisión con que representó el amor gay y el dolor del armario, aunque su equipo creativo tuvo que medir cuidadosamente el discurso público para no ofender a parte de la audiencia.

Ni Los Javis, ni Firstman, ni Scott parecen necesitar esa estrategia promocional, sino que se sienten orgullosos de pertenecer al colectivo y representarlo. Sus películas se vinculan de forma indisociable a las experiencias queer que narran, sin presentar esa especificidad como un obstáculo para el espectador.

Fuente original: Infobae

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