Fernando Signorini, el histórico preparador físico que acompañó a Diego Maradona durante gran parte de su carrera, brindó una entrevista profunda donde reveló detalles íntimos de la compleja personalidad del astro. Desde su primer encuentro en Barcelona en 1983 hasta los últimos años, Signorini compartió anécdotas que pintan un retrato crudo de la dualidad entre el Diego persona y el fenómeno Maradona.
El «Profe» rememoró momentos clave, como la lesión que sufrió Maradona por Andoni Goikoetxea, que marcó el inicio de su relación laboral. También describió cómo motivó a Diego para el Mundial de México ’86, desafiándolo con comparaciones con Michel Platini y empujándolo a declarar su confianza pública. Sin embargo, Signorini no esquivó la polémica, calificando el primer gol contra Inglaterra como «trampa» y un «error conceptual», a pesar de su histórica trascendencia.
La vida en Nápoles, donde la fama de Maradona alcanzó niveles incontrolables, fue otro punto central. Signorini la describió gráficamente: «Vivir con Maradona en Napoli era como vivir en una pelopincho con un tiburón». Esta etapa evidenció la lucha interna del Diez, quien llegó a admitir: «Tenés razón, pero si no fuera por Maradona, yo estaría en Fiorito», revelando la carga del personaje público.
Los años finales estuvieron marcados por la adicción, que, según Signorini, transformó a Diego. Recordó el dopaje en el Mundial ’94 como el desenlace de una «instrumentalización brutal» de su figura. A pesar de las dificultades, Signorini también destacó la «fantástica» relación entre Maradona y Messi en Sudáfrica 2010, viendo en el talento del rosarino un reflejo de su propia magia. Su última reflexión es contundente: «Maradona fue impiadoso con Diego, lo arrastró por todos lados, lo llenó de chichones y, en definitiva, yo creo que lo terminó matando», sentenciando la trágica batalla entre el hombre y el mito.
Fuente original: Clarín


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