La historia oficial del Cosquín Rock, uno de los festivales más emblemáticos de Argentina, podría estar equivocada. Contrario a la creencia popular que sitúa su origen en 2001 de la mano de productores como José Palazzo y Julio Mahárbiz, nuevas investigaciones sugieren que el verdadero nacimiento de un festival de rock en Cosquín se remonta a 1976, y tuvo como uno de sus principales ideólogos al mismísimo Luis Alberto Spinetta.
Según el spinettólogo Jorge Kasparian, autor del libro «333», un encuentro fortuito entre Spinetta y el gestor cultural cordobés Mario Luna en 1976 dio origen a lo que se denominó el «Primer Festival Música Contemporánea». En aquel entonces, Cosquín era sinónimo de folclore puro, y la idea de llevar rock a la mítica Plaza Próspero Molina era considerada una verdadera herejía. Sin embargo, el «Flaco» tenía la firme intención de presentar su disco «Durazno Sangrando» con su banda Invisible en un escenario tan desafiante.
Mario Luna, una figura clave y pionera en la difusión del rock nacional en Córdoba, fue el encargado de materializar esta audaz propuesta. En un contexto político complejo, con la Triple A persiguiendo a artistas y la cultura rock considerada subversiva, organizar un evento de esta magnitud era una proeza. Aunque Spinetta, por compromisos de Invisible, finalmente no pudo actuar en la grilla principal, su visión y el impulso de Luna congregaron a figuras como Litto Nebbia, Raúl Porchetto, un joven Alejandro Lerner y hasta Charly García como invitado, atrayendo a unas seis mil personas.
Aquel festival, que no contó con acreditaciones de prensa y se mantuvo vivo gracias a la memoria de sus protagonistas, no estuvo exento de tensiones. Mario Luna recordó cómo un comisario intentó suspender el evento mientras León Gieco cantaba «Hombres de hierro», reflejando la resistencia que enfrentaba el rock en la provincia. Este episodio, casi olvidado por la narrativa oficial, revela una faceta desconocida de Spinetta como visionario y un hito fundacional en la historia del rock argentino, décadas antes de que el Cosquín Rock se estableciera como lo conocemos hoy.
Fuente original: Clarín




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