El ex ministro de Economía de la Nación, Domingo Cavallo , volvió a reclamar la eliminación total del cepo cambiario y una mayor flexibilidad en la política fiscal.
En una nueva entrada publicada en su blog personal, el exfuncionario vinculó el escenario económico con un deterioro de las expectativas sociales. “El humor social, que durante dos años acompañó con esperanza a las reformas económicas basadas en la disciplina fiscal y la libertad, se está transformando en desilusión y angustia”, indicó.
Cavallo respaldó la orientación general del gobierno de Javier Milei , aunque planteó la necesidad de introducir cambios en la aplicación de las políticas monetaria, cambiaria y fiscal.
Según sostuvo, las privatizaciones, las concesiones de obra pública y las medidas de infraestructura pueden contribuir a la reactivación económica, pero necesitan un esquema monetario y cambiario que les otorgue “fluidez”.
Uno de los principales puntos de su advertencia está relacionado con la posibilidad de que el Gobierno mantenga el objetivo de equilibrio de las cuentas públicas incluso si la economía atraviesa una etapa recesiva y cae la recaudación.
Para Cavallo, la disciplina fiscal es necesaria para sostener la estabilidad y el crecimiento, pero no debe confundirse con la obligación de mantener un resultado fiscal de saldo cero durante todas las etapas del ciclo económico.
“La disciplina fiscal es muy importante para la estabilidad y el crecimiento, pero no hay que confundir disciplina fiscal con déficit cero en todas las fases del ciclo económico”, afirmó.
El economista planteó que, si el Estado intenta sostener a cualquier costo el equilibrio fiscal cuando disminuyen los ingresos tributarios por una retracción de la actividad, puede profundizar la recesión. Definió esa conducta como una política fiscal procíclica y advirtió que, bajo esas condiciones, “el equilibrio fiscal se transforme en una quimera”.
Su propuesta consiste en permitir que la deuda pública aumente durante las etapas descendentes del ciclo económico y disminuya cuando la actividad se recupere y permita generar superávit.
Bajo esa lógica, una vez consolidada la estabilidad, la disciplina fiscal y monetaria debería evaluarse a partir de una deuda que avance al ritmo del ingreso nacional y mantenga una proporción constante respecto del tamaño de la economía, consginó el portal Infobae.
Cavallo consideró que, de aquí a las elecciones del próximo año, un déficit fiscal acotado no implicaría abandonar las reformas si permite evitar una profundización del escenario recesivo.
“Si en el tránsito de aquí a las elecciones del año próximo, para evitar un clima recesivo se incurre en algún déficit fiscal y la deuda pública debe aumentar en forma moderada, eso no significará un retroceso en el plan de reformas económicas”, escribió.
El límite que marcó está en el financiamiento monetario del sector público. “Lo que debe evitarse en forma rigurosa es que el Banco Central tenga que emitir dinero para financiar al sector público”, sostuvo.
De acuerdo con su planteo, cualquier déficit coyuntural debería cubrirse mediante endeudamiento y no a través de emisión monetaria.
La segunda advertencia de Cavallo estuvo centrada en los controles de capitales y en el funcionamiento del mercado cambiario.
El ex ministro afirmó que el Banco Central debería acumular más reservas, pese a la compra de más de U$S14.500 millones en lo que va de 2026, y cuestionó que todavía se mantengan restricciones para las empresas.
“Personalmente sostengo, desde hace más de un año, que la eliminación completa del cepo y la acumulación de reservas financiadas con emisión monetaria, lejos de atentar contra la desinflación, ayudaría a consolidar expectativas de estabilidad”, escribió.
Su propuesta se diferencia de la estrategia que busca limitar la expansión monetaria para sostener el proceso desinflacionario.
Fuente original: La Gaceta
Fuente original: La Gaceta





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