La rehabilitación de espacios públicos previo al Mundial de Futbol derivó en un nuevo concepto que está en boca de los capitalinos:“brugarización”. El avance delcolor moradosobre puentes, estaciones, bardas y mobiliario urbano de la Ciudad de México abrió un debate que va mucho más allá de la estética.
Mientras el gobierno capitalino encabezado porClara Brugadadefiende esta identidad visual comoun símbolo ligado a las luchas feministas y la transformación urbana, colectivos, la psicología ambiental y la sociología urbana explican por qué parte de la población experimentarechazo,saturacióneincluso molestia.
La discusión creció en paralelo a la llamada “ajolotización” de espacios públicos y al uso masivo del morado en infraestructura capitalina.
Diversos estudios académicos sostienen que las ciudades no funcionan únicamente como escenarios físicos. Investigaciones comoPublic Space and Social Identity, del académico Sergi Valera, concluyen quelos ciudadanos desarrollan apego emocional hac
Fuente original: Infobae

