En un movimiento estratégico para fortalecer sus lazos bilaterales, los gobiernos de Japón y México han acordado iniciar un diálogo económico de alto nivel y establecer un grupo de trabajo conjunto. Esta iniciativa busca expandir la cooperación en áreas cruciales como la seguridad económica, la energía, la agricultura y la infraestructura, según informó Toshihiro Kitamura, director de prensa y diplomacia pública del Ministerio de Asuntos Exteriores japonés.
La decisión de comenzar la gira regional del canciller japonés Motegi en México subraya la relevancia del país latinoamericano como plataforma clave tanto para Norteamérica como para el resto de América Latina. Actualmente, cerca de 1.600 empresas japonesas operan en México, la cifra más alta en la región, lo que posiciona a la nación azteca como uno de los principales destinos de inversión para Japón, que busca mantener un entorno comercial estable frente a posibles revisiones del T-MEC.
La agenda bilateral también incluyó discusiones sobre energía, con México comprometiéndose a suministrar un millón de barriles de petróleo a Japón en una operación única, lo que contribuirá a diversificar el abastecimiento energético japonés. Además, se exploraron proyectos de energía limpia, como una planta de etanol de bajas emisiones en Sinaloa, con miras a la exportación. La cooperación en inteligencia artificial y entornos digitales fue otro punto central, buscando desarrollar herramientas que no estén centradas únicamente en el idioma inglés y así preservar el contenido en español y japonés.
Japón expresó su preocupación por el futuro de las negociaciones del T-MEC, dado que gran parte de sus inversiones en México se basan en el acceso al mercado norteamericano. El funcionario japonés enfatizó que la previsibilidad y la estabilidad jurídica son más valiosas que los incentivos fiscales para las empresas que planifican inversiones a largo plazo. Esta profundización de la relación se enmarca en una historia de cooperación que abarca décadas, con un acuerdo comercial bilateral que triplicó el comercio y quintuplicó el número de empresas japonesas en México, y ahora se busca expandir a nuevos sectores.
Fuente original: Infobae

