El Departamento de Estado norteamericano fue sede de una nueva ronda de conversaciones directas entre representantes de Israel y Líbano, con el foco puesto en fortalecer el cese del fuego vigente. Un alto funcionario de esa cartera destacó que se trató de «una jornada completa de charlas productivas y positivas», y anticipó que el viernes se darán a conocer más precisiones sobre los avances alcanzados.
Desde el lado libanés, la delegación fue contundente respecto de sus prioridades: lo más urgente es «consolidar el alto el fuego» y, sobre todo, «poner fin a la muerte y la destrucción». Con esa premisa como bandera, los representantes del país árabe se sentaron a la mesa dispuestos a avanzar, pero sin resignar sus condiciones básicas.
El encuentro se realizó apenas dos días antes de que venciera el plazo de la tregua en vigor, en un contexto en el que los choques sobre el terreno entre las Fuerzas de Defensa de Israel y la organización terrorista Hezbollah no habían cesado. Según datos del Ministerio de Salud libanés, el conflicto acumula cerca de 2.900 víctimas fatales, de las cuales unas 400 corresponden al período posterior a la última renovación del acuerdo, que data del 17 de abril.
Esta fue la tercera instancia formal de diálogo. Líbano estuvo representado por el enviado especial Simon Karam, mientras que Israel envió al asesor adjunto de seguridad nacional Yossi Draznin. Los temas sobre la mesa incluyeron la consolidación de la tregua, el retiro de las tropas israelíes del sur del Líbano y el futuro desarme de Hezbollah.
Las posturas de ambas partes siguen siendo distantes. Israel apunta a avanzar hacia la normalización de las relaciones diplomáticas y exige el desmantelamiento de Hezbollah como condición de base. Líbano, en cambio, antepone las garantías de seguridad y prefiere dejar para más adelante el debate sobre las armas del grupo chiita, que considera un asunto de política interna.
En los días previos al diálogo, Israel atacó más de 65 posiciones vinculadas a Hezbollah en territorio libanés, mientras que el grupo respondió con el lanzamiento de drones y cohetes hacia el norte israelí, dejando civiles heridos y provocando nuevas evacuaciones en la zona.
El presidente libanés Joseph Aoun reafirmó que no se reunirá directamente con el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu hasta tanto Israel retire sus tropas y ofrezca garantías concretas de seguridad. Por su parte, el gobierno israelí sostiene que cualquier avance diplomático debe ir acompañado del desmantelamiento total de Hezbollah.
En simultáneo con las negociaciones, el presidente estadounidense Donald Trump se encontraba de visita en China, donde abordó junto a su par Xi Jinping la situación en Oriente Medio. Trump informó que Pekín se comprometió a no proveer armamento a Irán, y también abrió la puerta a una posible mediación china para garantizar el libre tránsito por el estratégico estrecho de Ormuz, un paso clave para el comercio petrolero mundial. China, principal destino del petróleo iraní, habría obtenido de Teherán el permiso para que sus buques transiten por la zona controlada por la Guardia Revolucionaria.
Fuente original: Infobae

