Las delegaciones de Israel y Líbano cerraron este jueves una extensa jornada de diálogo en la capital estadounidense con un balance alentador, según informó el gobierno de Estados Unidos, que oficia como mediador en el proceso. Las conversaciones se extendieron por ocho horas y fueron calificadas como «productivas y positivas» por un funcionario de alto rango del Departamento de Estado, quien además confirmó que las negociaciones se retomarán este viernes.
Se trató de la tercera ronda de contactos que ambas partes mantienen en Washington. Las anteriores se habían llevado a cabo el 14 y el 23 de abril, instancias en las que se logró acordar un cese de hostilidades ante la ofensiva israelí en suelo libanés, iniciada en el marco del conflicto con Irán. Sin embargo, el clima previo a esta nueva reunión estuvo tensionado por las advertencias del gobierno de Beirut, que señaló que los recientes ataques israelíes ponen en riesgo la vigencia de ese acuerdo.
El propio presidente libanés, Joseph Aoun, había manifestado el martes su preocupación al señalar que las acciones militares de Israel «debilitan los esfuerzos orientados a consolidar el fin de las hostilidades». Su declaración llegó horas antes del inicio de esta nueva ronda de negociaciones.
Por parte del Líbano, la delegación estuvo integrada por la embajadora Nada Hamadeh y el enviado especial Simon Karam. Israel, por su parte, estuvo representado por el embajador Yechiel Leiter y el viceasesor de Seguridad Nacional Yossi Draznin. Del lado norteamericano participaron el consejero del Departamento de Estado Michael Needham, el embajador estadounidense en Israel Mike Huckabee y su par en Líbano, Michel Issa.
Vale recordar que Israel y Líbano no mantienen relaciones diplomáticas formales, lo que convierte a estas negociaciones en un hito significativo, aunque frágil. El cese del fuego sigue siendo cuestionado en los hechos: Israel continuó realizando bombardeos en territorio libanés incluso después de que la tregua entró en vigencia. En paralelo, el grupo chií Hizbulá —que no forma parte de las negociaciones— retomó acciones contra las fuerzas desplegadas en la zona.
La situación humanitaria sigue siendo grave. Este miércoles, al menos trece personas perdieron la vida —entre ellas varios niños— como consecuencia de ataques israelíes en el sur del Líbano, donde distintas familias resultaron alcanzadas por los bombardeos.
Fuente original: Infobae

