Un brutal hallazgo de diez cuerpos sin vida conmocionó a la provincia de Zacatecas, México, este sábado. Entre las víctimas fatales se encuentran funcionarios públicos, elevando la alarma sobre la escalada de violencia ligada al crimen organizado en la región. Las autoridades confirmaron la muerte del secretario de Desarrollo Social del municipio de Fresnillo, Fidel Alvarado de la Torre, y del bombero municipal Jesús Gerardo Muñetón Hernández, quienes habrían sido asesinados en la madrugada del mismo día.
Aunque el ayuntamiento de Fresnillo no vinculó directamente sus muertes con el macabro hallazgo de los diez cuerpos, la coincidencia horaria sugiere una conexión con la jornada de violencia que sacudió la entidad. Los cadáveres fueron encontrados en distintos puntos de los municipios de Pánuco, Morelos y Sain Alto. Cinco de ellos aparecieron suspendidos de un puente vehicular en la carretera federal 54, semidesnudos y con signos de violencia, acompañados de mensajes atribuidos a un cartel delictivo. Otros cuatro cuerpos fueron abandonados cerca de una clínica en Morelos.
La décima víctima, localizada en Sain Alto, fue identificada como Ignacio Castrejón Valdez, exintendente de Sombrerete, quien también presentaba signos de tortura. Esta identificación, sumada a la de los funcionarios de Fresnillo, subraya la gravedad y el alcance de la violencia que azota a la clase política y de seguridad local.
Ante la magnitud de los hechos, la respuesta no se hizo esperar. El presidente municipal de Fresnillo, Javier Torres Rodríguez, lamentó profundamente las pérdidas y solicitó el apoyo del gobierno estatal y federal para el esclarecimiento de los crímenes. Desde el Gabinete de Seguridad federal se anunció una estrecha coordinación con la Fiscalía General de Justicia de Zacatecas y el despliegue de elementos de los tres órdenes de gobierno en la zona. Las autoridades federales han prometido «no habrá impunidad» y se realizan trabajos periciales intensivos en los tres lugares de los hallazgos.
A nivel estatal, el secretario general de Gobierno de Zacatecas, Rodrigo Reyes Mugüerza, convocó de urgencia al Grupo de Inteligencia Operativa. Por su parte, el presidente municipal de Zacatecas, Miguel Varela, exigió una investigación «seria y transparente», advirtiendo que «no podemos normalizar este tipo de situaciones». La consternación es palpable y la sociedad espera respuestas contundentes frente a la creciente ola de inseguridad.
Fuente original: Infobae

