Israel mató al jefe del brazo armado de Hamas, Ezedin Al Hadad, en un ataque aéreo en el barrio de Rimal, Gaza, el viernes por la noche. El líder militar, considerado uno de los principales responsables de la masacre del 7 de octubre de 2023, fue asesinado junto con su esposa y su hija, cuyos cuerpos fueron velados en una mezquita de Gaza.
Según informes de inteligencia israelí, Al Hadad asumía la dirección de las Brigadas Al Qassam tras la muerte de Mohamed Sinwar en 2025. Su plan para reorganizar las fuerzas de Hamas se interrumpió con el ataque, que dejó siete víctimas fatales, incluyendo a su familia.
El gobierno israelí acusó a Al Hadad de liderar el sistema de captura de rehenes durante la operación del 7 de octubre, en la que Hamas secuestró a 251 civiles y soldados. El ejército israelí respondió con ataques que causaron al menos 75.000 muertos palestinos, denunciados como limpieza étnica.
Los ataques israelíes han extendido su alcance a Líbano, donde han atacado a miembros de Hezbolá, incluido su líder Hasán Nasralá, asesinado en Beirut. A pesar de un alto el fuego en octubre, Gaza sigue en una espiral de violencia, con al menos 856 palestinos muertos desde el inicio de la tregua.
El asesinato de Al Hadad refleja la escalada del conflicto, donde ambos bandos se acusan de violar la tregua. La guerra parece estar lejos de encontrar una solución, con la violencia y la represión perpetuando el sufrimiento de la población civil.

