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Hayden Panettiere y una infancia sin elección: «Era como una pequeña soldado, el ‘no’ no existía»

14/05/2026 4 min de lectura Por Redacción
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La actriz Hayden Panettiere abrió su corazón en una extensa entrevista con The Hollywood Reporter y habló sin filtros sobre lo que significó crecer trabajando en Hollywood desde antes de poder caminar. Sus declaraciones se dieron en el marco de la presentación de su libro de memorias This Is Me: A Reckoning, que sale a la venta el próximo 19 de mayo.

Con 36 años y una carrera que arranca en 1990 —cuando todavía era una bebé—, Panettiere describió su formación en la industria del entretenimiento como algo que no eligió, sino que le fue impuesto. «Fui entrenada de esa manera. Era como una pequeña soldado. La negativa jamás estuvo sobre la mesa: te daban tus escenas, tu texto, lo memorizabas, marcabas posiciones y seguías las indicaciones del director. Yo simplemente cumplía órdenes», relató.

Su recorrido profesional comenzó en publicidades y rápidamente escaló hacia la televisión. A los cuatro años ya tenía un papel estable en la telenovela One Life to Live, donde encarnó a Sarah Roberts entre 1994 y 1997. Después vinieron otros roles destacados, como Lizzie Spaulding en Guiding Light, y también prestó su voz para el personaje Dot en la icónica película de Pixar A Bug’s Life. Su salto a la fama mundial llegó con Remember the Titans y se consolidó con series de gran repercusión como Heroes y Nashville.

Sin embargo, detrás de esa trayectoria brillante había una carga que la actriz tardó años en poder nombrar. Panettiere contó que, durante mucho tiempo, no dimensionó lo particular de su situación, y que recién lo entendió cuando comenzó a hacerse daño a través del consumo de sustancias. «La necesidad de satisfacer a los demás se fue apilando: era bronca, ansiedad, frustración acumulada. Mi vida giraba alrededor de otros y yo quedaba siempre al final de la fila», explicó.

«Esa presión fue creciendo hasta que reventó. Empecé a buscar cualquier salida posible. En los espacios de tratamiento suelen decir algo que sorprende: que nuestras adicciones, en algún momento, probablemente nos salvaron», agregó.

Incluso una vez que logró identificar estos patrones, poner límites le siguió resultando una tarea casi imposible. Consultada sobre si con el tiempo le fue más fácil tomar decisiones propias en lo laboral, fue contundente: «Para nada. Cargaba con años de ser la persona que siempre dice que sí, que nunca levantaba la mano para decir ‘esto no me hace bien’ o ‘estoy al límite de mis fuerzas'». Y agregó: «Me forzaba a hacer lo que me pedían, pero era demasiado para cualquier ser humano».

Uno de los pasajes más reflexivos de la entrevista fue cuando habló de su hija Kaya y la posibilidad de que ella elija este camino. Panettiere reconoció que nunca sabrá si, de haber tenido la opción, ella misma se hubiese volcado a la actuación. «Le voy a pedir que vaya a la universidad, que explore distintas cosas. Y si después de todo eso realmente siente pasión por esto, la voy a apoyar con todo. Pero si no le gusta, puede dejarlo. Su vida no tiene por qué girar alrededor de la actuación», afirmó.

Por último, la actriz reconoció que ingresar tan temprano a la industria le cerró puertas que otros pueden dar por sentadas. «Nunca tuve un plan B. No fui a la universidad. No hay camino de regreso», concluyó.

Fuente original: Infobae