El panorama político guatemalteco se sacude con la formalización del partido «Firmes» este sábado, una agrupación que emerge de la transformación de «Revolución» y que ya se proyecta hacia las elecciones presidenciales de 2027. Este movimiento no solo busca posicionar al diputado Nery Ramos como una figura clave, sino que también marca el resonante regreso a la política activa del expresidente Alfonso Portillo.
La nueva organización se gestó a partir de una estructura preexistente, heredando los 31.393 afiliados que ya tenía «Revolución» según el Tribunal Supremo Electoral. Esta estrategia de redefinir un partido desde adentro para convertirlo en una nueva plataforma electoral es una fórmula que ya se ha visto en la política reciente del país centroamericano. Portillo, por su parte, asumió roles importantes como vocal II del Comité Ejecutivo Nacional y secretario de Formación Política, anunciando la creación de un instituto dedicado a la preparación para el servicio público.
Alfonso Portillo, quien estuvo al frente de Guatemala entre 2000 y 2004, había mantenido cierta influencia en diversas agrupaciones desde su retorno al país en 2015. Sin embargo, su actual incorporación a «Firmes» representa su primer puesto formal de este tipo en una nueva estructura partidaria. Es importante recordar que el exmandatario fue condenado en Estados Unidos por conspiración para cometer lavado de dinero, declarándose culpable en 2014 por aceptar sobornos de Taiwán y cumpliendo una pena de 70 meses de prisión antes de regresar a Guatemala.
Durante la asamblea, Portillo se dirigió a los delegados con un discurso enfocado en un «proyecto distinto», que «va a hablar con la verdad» y que «está pensando en el pueblo y no en los negocios». Combinó referencias a figuras literarias y filosóficas con una crítica a la situación social y política del país, enfatizando que «la nada no construye escuelas, la nada no construye hospitales, la nada no construye ciudadanía», y exhortó a los demás partidos a respetar al electorado guatemalteco.
La figura central en torno a la cual se articula «Firmes» es Nery Ramos, actual primer vicepresidente del Organismo Legislativo y una de las principales cartas de la agrupación para la presidencia. Su trayectoria pública se ha desarrollado principalmente en el ámbito de la seguridad, habiendo sido director general de la Policía Nacional Civil y presidente del Congreso. El partido se conformó en gran parte con diputados que se desprendieron de otras fuerzas políticas con las que llegaron al Congreso en 2024.
El Comité Ejecutivo Nacional quedó bajo la dirección de Elmer Joel Ramos y Ramos, hermano del diputado, como secretario general. Evelyn Morataya, exdiputada y exesposa de Portillo, asumió como secretaria general adjunta II, y Mirza Judith Arreaga Meza, alcaldesa de Aguatán, fue designada secretaria general adjunta III. El nuevo símbolo del partido es un caballo, que busca transmitir fuerza, libertad y perseverancia.
En su intervención, Nery Ramos agradeció a los asistentes y definió a los miembros del partido como «ciudadanos comunes que tenemos dignidad», desmarcándose de una «clase aparte». Reafirmó el nacimiento del partido como una expresión de principios, valores y determinación colectiva, y cerró con una consigna de confrontación electoral y resistencia: «No estamos dispuestos a rendirnos… hemos salido a pelear por lo que creemos», en vistas a las elecciones generales de junio de 2027.
Fuente original: Infobae

