El gobierno de Javier Milei, en el poder desde hace dos años y medio, enfrenta una nueva crítica por su falta de transparencia. El informe presentado por la Jefatura de Gabinete (JGM) ante el Congreso volvió a mostrar una actitud evasiva, rechazando responder preguntas sobre el impacto del RIGI en el empleo, la deuda de las familias y el nuevo Índice de Precios al Consumidor (IPC).
Según los datos, los proyectos del RIGI generarían apenas 36.873 puestos de trabajo, mientras se han perdido 206.262 desde que asumió Milei. Además, el gobierno no abordó el problema del endeudamiento de las familias, a pesar de que los ingresos de trabajadores independientes, aunque superan la inflación, no permiten pagar créditos.
La JGM se negó a explicar la suspensión del nuevo IPC, afirmando que su cálculo es responsabilidad del INDEC. También evitó revelar detalles sobre el swap con Estados Unidos, un acuerdo cuya existencia y financiamiento permanecen en la oscuridad. En otro punto, se desconoce si los hijos de Luis Caputo tienen acceso a información clasificada.
La diputada Julia Strada cuestionó la contradicción entre la política de reducción de impuestos y el crecimiento del 0,97% en impuestos netos de subsidios del PIB. El gobierno, sin embargo, se limitó a repetir que los impuestos bajaron, ignorando la disparidad con los datos del INDEC.
El relato oficial, que choca con la realidad cotidiana, busca evitar que la población perciba la gravedad de la situación. La solución propuesta por el oficialismo no es resolver problemas, sino ocultarlos. En un contexto de inflación, caída del consumo y desempleo, el gobierno parece estar peleado con la realidad que vive el pueblo argentino.

