El Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió sobre una posible crisis energética sin precedentes tras el estallido de la guerra en Medio Oriente, con el cierre del estrecho de Ormuz y daños a instalaciones de producción críticas. Pierre-Olivier Gourinchas, economista del FMI, destacó que la Argentina podría crecer un 3,5% este año, aunque el organismo redujo su proyección para 2026 y mantuvo el 4% para 2027.
El FMI analizó tres escenarios: uno base con un crecimiento global del 3,1%, un adverso con una caída del 2,5% en la producción mundial y un severo que podría llevar a una recesión global. En su informe ‘Perspectivas Económicas Mundiales’, el FMI también señaló que la inflación global podría alcanzar el 5,4% en el escenario adverso, mientras que la Argentina enfrentaría una inflación promedio del 30,4% este año.
El organismo recomendó priorizar la estabilidad de precios sobre el crecimiento en el corto plazo y rechazó medidas como controles de precios y restricciones a exportaciones. Gourinchas enfatizó que los riesgos a la baja son ‘tremendos’, incluso si el conflicto se resuelve pronto, ya que ‘algunos daños ya están hechos’.
La guerra en Medio Oriente ha alterado los mercados globales de energía, generando riesgos macroeconómicos y presionando a los bancos centrales a endurecer políticas monetarias. El FMI instó a los países a adoptar políticas fiscales limitadas y temporales, enfocándose en transferencias directas a hogares vulnerables. La situación subraya la fragilidad de la economía global y la necesidad de respuestas coordinadas para mitigar los impactos de largo alcance.

