El estadio Monumental José Fierro fue escenario de una noche de pura emoción y festejos. Atlético Tucumán celebró sus 124 años de vida con una multitudinaria convocatoria que también sirvió de marco para la despedida de uno de sus máximos ídolos, Luis Miguel «Pulga» Rodríguez, en un evento que unió el pasado glorioso con el presente del club.

Apenas concluyó el emotivo partido homenaje al «Pulga», las luces del estadio se apagaron para dar paso a una cuenta regresiva que culminó con el ensordecedor canto de «feliz cumpleaños» por parte de miles de hinchas. El cielo tucumano se iluminó con un impresionante show de fuegos artificiales, creando un ambiente mágico y conmovedor que reflejó el profundo sentimiento de pertenencia.

La celebración fue particularmente significativa, ya que las tribunas lucieron repletas y el campo de juego reunió a figuras de distintas generaciones que marcaron la historia reciente del «Decano». Futbolistas clave de los ascensos de 2008 y 2015, junto a integrantes del plantel actual, familiares y referentes históricos, compartieron el escenario, demostrando la unidad y el legado del club.

La fiesta se prolongó con un vibrante show musical en vivo, que mantuvo el espíritu de celebración en alto. Este aniversario no concluye en el estadio; las actividades continuarán con una misa en la Iglesia Nuestra Señora de la Merced y una visita al cementerio para realizar una ofrenda, honrando así la memoria de quienes formaron parte de la rica historia de Atlético Tucumán.

Fuente original: La Gaceta