Madrid, 16 may (EFE).- Que el madrileño Pedro Páez descubriera las fuentes del Nilo doscientos años antes que David Livingstone o que el riojano Manuel Jalón Corominas inventara la fregona y las jeringuillas desechables son dos ejemplos de la «grandeza» de un país que Carlos Oliveros ha resumido en su libro ‘España, para dar y contar’.
A través de pequeños relatos sobre vinos, manjares, paisajes, gestas históricas o patrimonio, la obra «invita a paladear rincones y a descubrir acontecimientos inesperados», asegura Atticus, editora del cuarto libro de este autor nacido en Madrid en 1972 que traslada a sus páginas una enorme curiosidad por aquello que le rodea.
Como ejemplo, sus recorridos por las «bellas desconocidas» de la provincia de Palencia, tanto la catedral de su capital -así llamada por encontrarse eclipsada por las de Burgos y León- como otras iglesias situadas en lugares como Aguilar de Campoo. Ejemplos del arte románico que en esta provincia tiene su mayor concentración mundi
Fuente original: Infobae

