Nairobi, 16 may (EFE).- Los acuerdos de salud bilaterales firmados por Estados Unidos con 32 países, entre ellos 22 de África y seis de Latinoamérica, han provocado el rechazo de algunos gobiernos africanos y hecho saltar las alarmas de profesionales del sector y expertos que los tildan de «transaccionales» y «extractivos».
«Han interrumpido todo el sistema y creado uno nuevo que no complementa lo que han desmantelado», declara a EFE Catherine Kyobutungi, directora del Centro Africano de Investigación sobre Población y Salud (APHRC) en Nairobi.
Kyobutungi y otros analistas destacan algunos aspectos positivos: los gobiernos recipientes tendrán más conocimiento sobre el empleo de los fondos de cooperación y se espera una «transición» para que los países acaben haciéndose cargo de su propia salud.
Sin embargo, estos acuerdos incluyen también cláusulas «abusivas» sobre la entrega de datos sanitarios sensibles y muestras de patógenos, o la vinculación de financiación con un acceso preferenc
Fuente original: Infobae

