España atraviesa una de las peores crisis de incendios forestales de su historia reciente, con focos que se mantienen activos y descontrolados en varias regiones del país. La situación más crítica se concentra en la zona que une Madrid, Ávila y Toledo, donde un gigantesco incendio ha devorado una superficie que supera las 45.000 hectáreas, extendiéndose por un perímetro de más de 200 kilómetros.
La magnitud de la catástrofe ha obligado a las autoridades a implementar evacuaciones masivas. Inicialmente, cerca de 90.000 personas fueron desplazadas de sus hogares o confinadas en zonas seguras. A esta cifra se sumaron, durante la madrugada, el desalojo de casi un millar de vecinos del barrio Texas en La Vall d’Uixò, Castellón, elevando el número total de evacuados por estos siniestros a más de 100.000 individuos.
La Comunidad de Madrid enfrenta lo que muchos consideran el incendio más peligroso de su historia, con las llamas avanzando implacablemente y extendiéndose hacia la provincia de Ávila. La situación es de emergencia nacional, con bomberos y equipos de rescate trabajando sin descanso para contener el avance del fuego, que ha puesto en jaque a diversas localidades.
Los datos oficiales del Ministerio para la Transición Ecológica revelan la dramática realidad de este año: la superficie quemada en España ya alcanza las 114.796 hectáreas. Esta cifra alarmante quintuplica lo registrado en el mismo periodo del año anterior, evidenciando la ferocidad y la extensión sin precedentes de los incendios forestales que asolan la península ibérica.
Fuente original: Infobae

