Una fuerte polémica sacude al ambiente televisivo mexicano, luego de que los conductores Pedrito Sola y Pati Chapoy, figuras del reconocido programa ‘Ventaneando’, emitieran comentarios despectivos y violentos sobre la presencia de mascotas en espacios públicos. Las declaraciones de Sola, respaldadas por Chapoy, generaron un masivo repudio en redes sociales y la exigencia de acciones por parte de la cadena TV Azteca.
La controversia se desató cuando Pedrito Sola expresó su total rechazo a ver animales de compañía en tiendas, supermercados o restaurantes. Con un tono que escaló rápidamente, llegó a decir que tenía ganas de “aventar un trozo de carne envenenada” y, refiriéndose a dueños de múltiples mascotas en cochecitos, insinuó que daban “ganas de darles un balazo”. Pati Chapoy, lejos de moderar a su compañero, asintió y sugirió que esas personas “necesitan una tarjeta de psiquiatra”. Solo Mónica Castañeda, otra integrante del panel, intentó poner un freno a los dichos, calificándolos de inaceptables.
La repercusión no tardó en llegar. Miles de usuarios en diversas plataformas digitales viralizaron los fragmentos del programa, pidiendo el despido de Sola y señalando a Chapoy como cómplice por su validación de los mensajes. Organizaciones animalistas como Peludos Desamparados y Cuenta Conmigo también se sumaron a las protestas, argumentando que la crueldad animal no debe ser trivializada. La presión fue tal que Ricardo Salinas Pliego, dueño de TV Azteca, calificó los dichos de “lamentables” a través de sus redes sociales, aunque sin adelantar medidas concretas.
Dos días después de la emisión original, Pedrito Sola leyó un comunicado en vivo donde ofreció disculpas públicas. Reconoció su falta de empatía y prometió educarse sobre el tema, atribuyendo parte de su error a su edad y la época en la que creció. “Soy incapaz de matar una mosca”, aseguró, visiblemente avergonzado. Sin embargo, Pati Chapoy mantuvo una postura diferente: no emitió una disculpa directa, limitándose a decir que entendía tanto a quienes criticaban como a quienes no compartían la indignación, lo que no logró calmar el descontento de la audiencia, que esperaba un mea culpa por su complicidad inicial.
Fuente original: Infobae



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