El Ministerio de Salud Pública de Tucumán ha tomado medidas drásticas tras un grave incidente en el Hospital Regional de Concepción, donde una familia denunció haber recibido un bebé de sexo diferente al que esperaban. Cuatro agentes del centro de salud fueron separados preventivamente de sus cargos mientras avanza una investigación administrativa para esclarecer las irregularidades en el procedimiento de identificación de un recién nacido.
El caso, que conmociona a la provincia, se remonta al 14 de agosto. Una joven de 22 años fue sometida a una cesárea de urgencia. Tras el parto, la familia se encontró con la sorpresa de que el bebé entregado era un varón, a pesar de que durante todo el embarazo los estudios indicaban que esperaban una niña. Esta situación generó una profunda angustia y desconcierto en los padres y abuelos.
Desde la cartera sanitaria tucumana informaron que la instrucción de un sumario administrativo fue inmediata, buscando determinar las responsabilidades del personal médico, de enfermería y de quienes intervinieron en la identificación del binomio madre-hijo. La separación de los cuatro trabajadores busca asegurar la transparencia y el normal desarrollo de la investigación, permitiendo la recolección de pruebas y testimonios sin interferencias.
El ministro de Salud, Luis Medina Ruiz, admitió públicamente que hubo fallas en el protocolo posterior al nacimiento, aunque destacó que los procesos generales establecidos por el hospital son los adecuados. La familia, por su parte, sigue reclamando certezas y el abuelo del bebé expresó el sentir general: «Lo único que le pido a Dios es que el bebé que tenemos sea nuestro bebé». El gobernador Osvaldo Jaldo ya instruyó para que se profundice la investigación y se brinden explicaciones claras a la comunidad.
Fuente original: La Gaceta




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