Un empresario español, nieto de un ex embajador en Guatemala, vive bajo estrictas medidas de seguridad tras denunciar amenazas de muerte en el marco de una compleja disputa por el control de Continental Towers Latam, una de las empresas de telecomunicaciones más importantes de Sudamérica. La compañía es responsable de la instalación de 12.000 torres de telefonía móvil en ocho países de la región, una infraestructura considerada vital para el progreso en estas naciones.
La grave situación escaló a nivel judicial, con cuatro fiscalías en Panamá, El Salvador, Guatemala y Costa Rica iniciando investigaciones penales contra dos poderosas firmas estadounidenses: Peppertree Capital, especialista en inversiones en infraestructuras digitales, y AMLQ Holdings, una filial de Goldman Sachs. Ambas empresas se habían asociado con Continental Towers para impulsar su crecimiento, pero ahora enfrentan acusaciones de extorsión, fraude y blanqueo de capitales. Hasta el momento, las investigaciones han resultado en al menos cinco detenciones en Guatemala y ocho órdenes internacionales de captura, incluyendo a tres directivos estadounidenses de Peppertree.
Los problemas comenzaron en 2015, cuando las firmas estadounidenses adquirieron el 45,5% de Continental Towers, valorada entonces en 300 millones de dólares. Según fuentes cercanas al empresario español, Peppertree y AMLQ habrían orquestado una maniobra para hacerse con la compañía de forma hostil, buscando reducir su valor y forzar una venta a un tercero afín. Esta estrategia incluyó vetar una oferta de 1.000 millones de dólares por la empresa en 2018, prefiriendo un postor específico.
La disputa llevó a un arbitraje internacional en Nueva York en 2021. Sorprendentemente, en marzo de 2025, el Centro Internacional de Resolución de Disputas (CIRD) ordenó a Continental Towers pagar más de 354 millones de dólares en daños y perjuicios a sus socios estadounidenses. Esta decisión, sin embargo, está bajo sospecha: el presidente del tribunal arbitral, Marc J. Goldstein, fue señalado en medios de comunicación de EE.UU. por supuestamente haber recibido sobornos millonarios de AMLQ, la filial de Goldman Sachs, para favorecer arbitrajes a su favor.
Lejos de resolverse, el caso tomó un giro criminal. Las fiscalías de Guatemala, El Salvador, Panamá y Costa Rica intervinieron, investigando a directivos por blanqueo de capitales, sobornos e intento de extorsión. En El Salvador, incluso, se emitieron órdenes de detención internacional contra tres directivos de Peppertree por delitos de fraude, robo agravado, sobornos, malversación y asociación ilícita. Mientras tanto, Continental Towers sigue operando, con el 55% de las acciones en manos del empresario español y el 45% restante en poder de Peppertree y AMLQ.
Fuente original: Infobae



Deja una respuesta