La repentina y trágica muerte de Dafne Zapata Quintos en la Academia Militarizada de Marina Doenitz, ubicada en Ciudad Madero, Tamaulipas (México), desató un verdadero escándalo. Este lamentable hecho provocó la resurrección de una serie de videos perturbadores, grabados hace entre 16 y 18 años dentro de la misma institución, que exponen un patrón sistemático de maltrato y violencia.

Las grabaciones, que datan de 2008 y se encontraban en un canal de YouTube llamado ExDoenitz, muestran escenas escalofriantes: alumnos siendo pateados, recibiendo golpes en la cabeza y, en algunos casos, siendo obligados a sumergir sus cabezas en inodoros. Estos videos, ignorados por años, han acumulado cientos de miles de reproducciones y ahora se viralizan, generando una ola de indignación y exigencia de justicia.

A raíz de la muerte de Dafne y la reaparición de las imágenes, numerosos exalumnos de la academia se animaron a romper el silencio y compartir sus propias experiencias de horror. Testimonios desgarradores describen abusos físicos y psicológicos constantes, acoso y una cultura de impunidad. Algunos relatos incluyen el caso de un niño con déficit de atención atado y colgado, y acusaciones de tocamientos indebidos por parte de un profesor de boxeo, además de vejaciones como ser arrojado con agua y excremento.

Frente a la avalancha de pruebas y denuncias, Jorge Luis Ponce Ortega, director de la academia, intentó defenderse argumentando que nunca hubo quejas formales. Sin embargo, esta versión choca de frente con la evidencia de los videos, los testimonios de exalumnos y las denuncias que, según la madre de Dafne, Alejandra Quintos, ya habían sido presentadas ante la Comisión de Derechos Humanos sin éxito.

La comunidad de Ciudad Madero se movilizó en marchas multitudinarias, exigiendo justicia para Dafne. Su madre, Alejandra Quintos, ha hecho un llamado urgente a las autoridades para que agilicen las investigaciones y ha pedido la prisión preventiva para los responsables del área femenina, identificadas como Yemima y Estrellita, así como para el director Ponce. Mientras el inmueble de la academia permanece clausurado y custodiado, la familia de Dafne y la sociedad reclaman que los presuntos culpables no sigan en libertad.

Fuente original: Infobae