El mundo del baloncesto universitario estadounidense y su país natal, Estonia, se encuentran conmocionados tras la detención de Kerr Kriisa, exjugador de destacada trayectoria. El FBI lo arrestó el pasado viernes en Lexington, Kentucky, en el marco de una investigación que apunta a un esquema de fraude multimillonario vinculado a su paso por la Universidad de West Virginia.
La justicia federal está al frente del expediente, y por el momento, los cargos específicos contra Kriisa se mantienen bajo estricta reserva. Las autoridades tienen como objetivo extraditarlo a West Virginia para que enfrente una audiencia judicial en los próximos días. Esta intervención policial ha dejado en suspenso el futuro inmediato del deportista, quien tenía planes de retomar su carrera profesional.
La noticia trascendió a partir de reportes de medios como New York Post y Fox 56, que informaron sobre la detención y su traslado a un centro de detención en el condado de Fayette. Fuentes policiales citadas por la prensa estadounidense indicaron que la investigación se centra en un fraude de varios millones de dólares ocurrido durante la temporada 2023-24, aunque la naturaleza exacta de los delitos no fue detallada debido a la jurisdicción federal del caso.
El entorno de Kriisa ha optado por el silencio. La única declaración provino del equipo “La Familia”, compuesto por exalumnos de la Universidad de Kentucky, para el que Kriisa iba a jugar en el torneo de verano The Basketball Tournament (TBT). En un comunicado difundido en X, el equipo confirmó: “Estamos al tanto de las acusaciones sobre Kerr Kriisa. Kerr no competirá con La Familia durante el torneo TBT. No haremos más comentarios.” Esta situación canceló el esperado debut del estonio, programado para el 18 de julio.
Kriisa acumuló una carrera de seis temporadas en el circuito universitario, pasando por instituciones como Arizona, West Virginia, Kentucky y Cincinnati. Su etapa más larga fue en Arizona, donde incluso llegó al Sweet 16 del torneo nacional de la NCAA. Su paso por West Virginia estuvo marcado por una suspensión de nueve partidos por recibir beneficios indebidos y la renuncia de su entrenador. Este arresto no solo interrumpe sus planes deportivos inmediatos, sino que también genera una profunda incertidumbre sobre su futuro personal y profesional.
Fuente original: Infobae

