El presidente de la petrolera estatal colombiana Ecopetrol, Ricardo Roa Barragán, ha sido citado para comparecer ante la justicia, donde se le presentarán cargos formales por presunto tráfico de influencias. La acusación se enmarca en una investigación que vincula al directivo con la adquisición de un lujoso departamento en Bogotá bajo condiciones supuestamente irregulares y su posterior influencia en un proyecto de regasificación.
La audiencia clave, donde la Fiscalía 45 especializada contra la corrupción formalizará la imputación, está programada para el 20 de agosto de 2026. Según trascendió, la investigación se centra en la compra de un inmueble en el exclusivo sector de Chicó, valuado comercialmente en cerca de 2.700 millones de pesos colombianos, pero adquirido por Roa a un precio significativamente menor, generando una diferencia de casi mil millones de pesos.
El Ministerio Público sostiene que este beneficio económico estaría directamente relacionado con gestiones que Roa Barragán habría realizado para favorecer a un expolicía, Juan Guillermo Mancera, en un proyecto de regasificación en el Caribe. La tesis de la Fiscalía indica que, entre agosto y octubre de 2024, Roa habría ejercido presión sobre directivos de Hocol, una filial de Ecopetrol, para que adjudicaran el proyecto Chuchupa-Ballena LNG a la empresa GAXI ESP S.A.S., propiedad de Mancera.
Este no es el único frente judicial que enfrenta el actual presidente de Ecopetrol. Roa Barragán, quien también fue gerente de la campaña presidencial de Gustavo Petro en 2022, es investigado por una presunta violación de los topes electorales. Documentos bancarios y reportes de la Unidad de Información y Análisis Financiero (Uiaf) sugieren que se habrían manejado fondos que superan lo declarado oficialmente, sumando un segundo y complejo expediente a su situación judicial.
Fuente original: Infobae

