«¿ No será vos que querés deshacerte de mí? «. Con esa pregunta, Nadia Beller intentó poner un freno a la insistencia de su pareja, el consultor argentino Fernando Cerimedo. Él le repetía que fuera a encontrarse con un supuesto informante que le prometía datos sobre Evo Morales y un supuesto caso de violación de una menor de 13 años, ya fallecida. Y no aceptaba un no como respuesta.
Beller, analista política y excandidata del MAS, la fuerza de Morales, que estaba bien dateada de todos los rumores vinculados a Evo, nunca había escuchado nada al respecto, pero Cerimedo, su novio, le insistía en que la pista era creíble. Le decía que conocía el caso, que había intentado conseguir información junto a funcionarios del Gobierno y que no lo había logrado.
Esa broma de pareja, algo inocente pero leída expost como profética, es uno de los reveladores diálogos que figuran en la imputación formal por intento de femicidio contra el consultor digital argentino que presentó la Fiscalía Departamental de Santa Cruz para acusar a Cerimedo y pedir su prisión preventiva por seis meses en la cárcel de San Pedro de Chonchocoro, el único penal de máxima seguridad en toda Bolivia, donde se albergar a los reclusos peligrosos del país.
El documento de 24 páginas, al que tuvo acceso Clarín , da cuenta del informe psicológico realizado a Beller por la licenciada Ana Paola Vaca Chavez, psicóloga de la Unidad de Protección a Víctimas y Testigos (UPAVT) en la Clínica Las Américas, horas después del ataque a tiros. Figura también una declaración testifical del propio Cerimedo en la que confirma el embarazo de su pareja y relata que el domingo, apenas 48 horas antes del ataque, la acompañó a la misma clínica porque tenía «malestar, náuseas y mucho dolor de cabeza». Además, se registra en ese oficio el detalle de todas las heridas de bala que sufrió la mujer de 33 años y por las que tuvo que ser intervenida en el quirófano a los largo de tres horas y media.
En la imputación, uno de los párrafos más relevadores da cuenta del diálogo de la pareja que derivó en que Beller estuviera en la zona del ataque, en el momento en que dos personas con uniformes de una app de delivery bajaron de una moto para balearla, tal como muestran las cámaras de seguridad del hotel Swissotel de Santa Cruz de la Sierra.
«Me citaron hace unos días atrás, el sábado pasado. Me escribió una persona este sábado que pasó, y que tenía información que quería compartir conmigo sobre Evo Morales y un supuesto caso de violación de una menor de 13 años de edad, que hubiera fallecido. Yo nunca escuché eso pero mi pareja Fernando Cerimedo, que trabaja con el Gobierno y le pasan información de Inteligencia, me dijo que conocía de ese caso, que él intentó conseguir información, pero que el ministro de gobierno le había dicho que no pudieron conseguir pruebas», relató la mujer.
Beller comentó que Cerimedo le dijo que fuera. «Me dijo anda, me citaron este sábado, me plantaron una vez, al día siguiente me volvieron a plantar, después yo no quise ir. Y él me decía que sí, que vaya, que vaya. Por ultimo le dije, no serás vos que querés deshacerte de mí, porque él esta en una situación delicada y estamos esperando un bebé, estoy de un mes de embarazo y tuvimos varias discusiones por eso», siguió. «Y la verdad es que hubo un hecho anterior de violencia con él. Que yo en algún momento amenacé hasta con publicarlo y yo le dije no será que te quieres deshacer de mí, y me dijo, como puedes pensar eso, que no se que», agregó.
La mujer contó que ella había desistido de reunirse con estos supuestos informantes: «Se me hizo raro que me citen, que no aparezcan y demás». Fue ahí cuando el factor determinante para revertir su decisión fue el propio Cerimedo y su insistencia. «Ayúdame con Evo», le pidió, dijo la propia Beller ante la psicóloga. «El coadyuvó para que yo me presente en ese lugar, ahora él supuestamente mandó custodios a que me cuiden, pero el custodio no hizo nada».
«En el hotel yo salí a la puerta y aparecieron los dos de la moto, directamente me dispararon y ahí yo me tiré al suelo. El custodio no hizo nada , eso es mi susceptibilidad, por un lado, por otro lado, él es una persona muy mediática. Yo sentía de que él estaba esperando irse del país y fingiendo de que estábamos bien hasta que él se vaya, y la última discusión que tuvimos le dije de que yo iba a publicar, porque él publicó un desmentido cuando salió en redes, de que él me había golpeado y yo le dije voy a publicar ahora», reveló.
El hecho anterior de violencia al que hizo referencia y sobre el que Cerimedo realizó una desmentida ocurrió a fines de julio. El consultor argentino publicó en X un mensaje al respecto: «En las últimas semanas comenzaron a circular, a través de páginas sin ninguna credibilidad y con una manifiesta filiación a Evo Morales, publicaciones completamente falsas sobre un supuesto hecho de violencia de pareja que se me atribuye, orden de aprensión, fuga…», tuiteó el 25 de julio.
«En honor a la verdad, ese hecho jamás ocurrió. No existe denuncia, orden de aprehensión, investigación ni prueba alguna que respalde semejante acusación. Se trata de una mentira difundida con el único propósito de dañar la imagen de dos personas públicas con fines políticos», había dicho.
Volviendo a lo que declaró Beller y figura en el documento, ella dice que le dio a su pareja el teléfono del supuesto contacto que la había llamado y él le prometió rastrearlo. «Me dijo que iba a hacer por lo menos que rastreen para ver si es que tenía un registro, nunca me dio respuesta de nada. Nunca llegó la persona que supuestamente me iban a entregar y llegaron los sicarios, en el primer tiro me sacaron el celular y en los otros dos la cartera», dijo.
En el documento figura un acta de declaración testifical de Cerimedo. Hasta el momento son sus únicas palabras en la causa, ya que el imputado se negó a declarar cuando se formalizó la denuncia en su contra.
¿Qué dijo el asesor del presidente boliviano en la causa? Solo se limitó a contar cómo conoció a Beller, confirmó que su pareja estaba embarazada y contó que la había acompañado a realizarse unos chequeos médicos porque no se sentía bien el domingo 16 de agosto, pocas horas antes del tiroteo que sufrió. «La conozco desde el mes de octubre del año 2025, presencialmente nos conocimos en el mes de noviembre a través de un amigo en común Hugo Acha boliviano, era a través de la Campaña del presidente Rodrigo Paz, sobre la campaña con IDEAS Jurídicamente, me pareció algo bien».
«En el mes de diciembre del 2025, cuando fue el decreto 5515, ella me hizo observaciones del decreto me ayudo poder asesor (sic) para que haga unas modificaciones y bueno, tomamos contacto más personal, ella se empezó a quedar en mi departamento en la ciudad de La Paz», relató Cerimedo. Según declaró Beller en entrevistas, el asesor político le había dicho que estaba separado de su esposa Natalia Basil, pero ella decía que le había encontrado chats sentimentales con ella.
Cerimedo aseguró que ya este año «empezó una relación poco más de la amistad» y admitió que eran pareja: «Desde entonces mantengo una relación sentimental con muchas idas y vueltas pero si hasta ayer 17 de agosto de 2026 en el hotel SUN que está al frente del Viru Viru».
«El día domingo 16 de agosto del 2026 estuvimos en la Clínica las Américas porque tenía malestar, náuseas y mucho dolor de cabeza y está embarazada, de cuatro semanas en teoría; el día lunes 17 de agosto ella se quedó en el hotel y yo me fui a la ciudad de La Paz, en el vuelo de las 06:50 de la mañana, incluso yo cuando me fui yo pagué, avisé en recepción que había alguien en la habitación tipo 11 de la mañana ella saldría del hotel…», explica en la declaración que aportó la fiscalía.
El dato del embarazo de Beller, confirmado por el testimonio del propio Cerimedo, no es menor para el proceso. El fiscal imputó al consultor por el delito de «feminicidio en grado de tentativa» y en su argumentación estableció como agravantes el vínculo íntimo entre ambos, el hecho de que la víctima está embarazada y los actos de violencia previos denunciados por Nadia Beller.
Fuente original: Clarín
Fuente original: Clarín





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