La ciudad de Rosario se vistió de gala para recibir una nueva edición del Distinguished Gentleman’s Ride (DGR), un evento que fusiona la elegancia de las motocicletas clásicas con un profundo compromiso social. Lejos de ser solo un desfile, esta iniciativa global se propuso utilizar la pasión por las dos ruedas como plataforma para visibilizar y recaudar fondos en pos de la salud masculina, abordando temas que a menudo permanecen en silencio en la vida cotidiana.
Cientos de entusiastas se congregaron al pie del icónico Monumento a la Bandera, replicando una tradición que se celebra anualmente en más de cien países. Aunque la inscripción no tiene costo, la organización alienta a los participantes a realizar donaciones y recaudar fondos para la Fundación Movember, una entidad benéfica enfocada en la prevención del cáncer de próstata, la salud mental y la prevención del suicidio, causas fundamentales para el bienestar de los hombres.
Pablo Boné, uno de los motociclistas que forma parte de esta caravana solidaria, destacó que el valor central del DGR reside en la participación y el compromiso colectivo. «No nos centramos tanto en la cantidad donada, sino en la presencia y el mensaje que transmitimos», explicó Boné, enfatizando que para muchos, esta cita anual se ha convertido en un compromiso ineludible entre amigos y amantes de las motos.
El evento, que nació en Sídney en 2012, ha evolucionado desde su primera edición sin causa específica hasta convertirse en un potente vehículo de concientización. La propuesta va más allá de la exhibición de vehículos y la estética; busca transformar una afición personal en una causa abierta, promoviendo la realización de controles preventivos y rompiendo estigmas en torno a la salud mental masculina. La motocicleta, en este contexto, funciona como un nexo para unir a personas de distintas edades y estilos en torno a un objetivo común.
Boné hizo un llamado a todos, incluso a quienes no poseen una moto, a sumarse a la iniciativa. «Aunque no tengas moto, participá, porque el fin de esta caravana es la lucha contra estas enfermedades y no hace falta conducir para sentirse parte», afirmó, subrayando que la pertenencia radica en reconocer y apoyar la causa, haciendo de cada rodada un símbolo de esperanza y conciencia.
Fuente original: Infobae

