El 21 de abril de 2025, el papa Francisco falleció a los 88 años tras sufrir un derrame cerebral. Su salud había sido delicada durante meses, lo que generó preocupación en la comunidad católica global. Su última aparición pública fue el 20 de abril durante la misa de Pascua en la Plaza de San Pedro, donde los fieles esperaban una pronta recuperación.
La misa exequial celebrada en el Vaticano reunió a una multitud que desbordó la explanada frente a la Basílica de San Pedro. El féretro del papa Francisco, escoltado por la Guardia Suiza, fue llevado a la nave central de la basílica, donde resonaron aplausos y vítores de los presentes. La liturgia estuvo a cargo del cardenal Giovanni Battista Re, quien abrió la ceremonia con una emotiva plegaria.
Entre los asistentes destacaron figuras internacionales como Giorgia Meloni, Donald Trump, Emmanuel Macron y Lula Da Silva, junto a la comitiva argentina liderada por el presidente Javier Milei. Los dirigentes argentinos, incluyendo a su hermana Karina Milei, el excanciller Gerardo Werthein y los exministros Guillermo Francos, Patricia Bullrich y Sandra Pettovello, respetaron el protocolo de luto vistiendo de negro.
La misa fue transmitida en directo y mostró a los hermanos Milei sentados en la primera fila, mientras Bullrich y Pettovello ocuparon lugares en la fila siguiente. Tras la ceremonia, el cortejo fúnebre recorrió puntos simbólicos de Roma hasta llegar a la basílica de Santa María la Mayor, donde se cumplió la voluntad del papa Francisco de ser enterrado.
La figura del papa argentino dejó una huella imborrable en la historia de la religión cristiana. Su legado de humildad, caridad y compromiso con los más vulnerables continúa inspirando a millones de fieles en todo el mundo, incluso en su último adiós.

