La revolución digital ya no es una promesa futura. Está en nuestras manos, en nuestros vínculos, en la forma en que trabajamos, nos informamos, amamos y discutimos.La inteligencia artificial, los algoritmos y las plataformas digitales han modificado profundamente la experiencia humana. Y frente a ese escenario, el mensaje delPapa León XIVpara la 60ªJornada Mundial de las Comunicaciones Socialesno se presenta como una condena nostálgica al mundo tecnológico ni como un entusiasmo ingenuo ante la innovación. El título mismo marca el horizonte: “Custodiar voces y rostros humanos”. Porque el gran desafío, dice el Papa, no será solamente técnico. Será profundamente antropológico.
En tiempos donde la comunicación puede convertirse en una maquinaria automática de reproducción, manipulación o agresión, León XIV recuerda algo elemental pero revolucionario: el rostro y la voz son sagrados.Detrás de cada perfil, de cada usuario, de cada interacción digital, hay una persona concreta. Hay una histor
Fuente original: Infobae

