La ingeniería alemana dio un paso trascendental en la tecnología de defensa marítima al probar con éxito un vehículo de superficie no tripulado, bautizado como “Ranger”, que puede ser desplegado desde los tubos lanzatorpedos estándar de los submarinos. Las pruebas, que se llevaron a cabo en las costas del Báltico durante el mes de junio, confirmaron la capacidad de este dron para operar de manera completamente autónoma y navegar en la superficie del mar tras su lanzamiento desde un sumergible.
Este avance es un claro reflejo de la tendencia global hacia la incorporación de sistemas autónomos en las flotas navales modernas. El objetivo principal es minimizar el riesgo humano en misiones críticas de inteligencia y vigilancia. Según la información técnica divulgada por las empresas desarrolladoras, el sistema puede emerger por sí solo después de ser lanzado desde tubos de torpedos de 21 pulgadas, lo que abre un abanico de nuevas posibilidades tácticas y operaciones discretas para los submarinos actuales.
El “Ranger” es el fruto de la colaboración entre Gabler y la tecnológica Flanq. Con una extensión de 4,5 metros, este dron está equipado con sensores plegables, un sistema de propulsión eléctrica y una bahía configurable para adaptarse a diversas misiones. Mientras Gabler se encargará de la comercialización e integración en navíos europeos, Flanq aporta su experiencia en el desarrollo de software, la autonomía basada en inteligencia artificial y una arquitectura abierta del sistema.
La función primordial de este vehículo es llevar a cabo tareas de reconocimiento y recopilación de inteligencia sin necesidad de intervención humana directa. Esto le permite acceder a zonas de alto riesgo o de difícil patrullaje con medios convencionales. Las pruebas de aceptación en el mar, realizadas por equipos conjuntos de ambas compañías, registraron datos positivos sobre la integración de los sistemas de navegación, la estabilidad en superficie y la capacidad del dron para completar trayectorias preprogramadas, validando el funcionamiento de sus componentes principales y su coordinación con plataformas navales ya existentes.
La inversión en vehículos marinos no tripulados responde a la evolución de las estrategias navales en un escenario global de incertidumbre, donde la protección del personal y la recolección de información son prioritarias. Estos drones pueden ser utilizados tanto para vigilancia como, en el futuro, en versiones de ataque de uso único, conocidas como OWA (One-Way Attack), que actualmente están en fase de desarrollo. Alemania, al apostar fuertemente por la industria de defensa y el desarrollo de tecnologías navales autónomas, marca un precedente en la integración de vehículos no tripulados en las operaciones submarinas convencionales.
Fuente original: Infobae

