El Poder Ejecutivo Nacional presentó este miércoles en la Cámara de Diputados el proyecto de Ley de Presupuesto 2027, el cual establece los lineamientos económicos para el país en los próximos años. Entre las principales previsiones, se estima un crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) del 4%, una inflación promedio del 21,1% y un aumento salarial del 25,4%.
Desde la Casa Rosada, destacaron que esta propuesta contempla nuevamente un resultado fiscal positivo, lo que, según sus cálculos, consolidaría un récord histórico de cuatro años consecutivos de superávit financiero. Asimismo, el documento proyecta exportaciones de bienes y servicios por USD 130 mil millones, con una balanza comercial favorable de USD 15 mil millones, y un tipo de cambio promedio anual que rondaría los $1728.
El texto introductorio del proyecto subraya el “compromiso inclaudicable” del Gobierno con el equilibrio fiscal, considerándolo esencial para combatir la inflación y fortalecer la estabilidad macroeconómica. Se espera que estas medidas resulten en una mejora del poder adquisitivo y el desarrollo nacional. También se anticipa una profundización de la eficiencia en políticas públicas, sin intermediarios, una mayor eficacia en la obra pública, la recuperación de capacidades en seguridad y defensa, y la modernización del Estado.
Los detalles de este presupuesto fueron previamente analizados por el ministro de Economía, Luis Caputo, junto a figuras clave del oficialismo como Karina Milei, Diego Santilli y Martín Menem. El debate legislativo de esta “ley de leyes” comenzará en octubre, bajo la conducción del Secretario de Finanzas, Federico Furiase, y el Secretario de Hacienda, Carlos Guberman, ya que el ministro Caputo no participará de las sesiones en el Congreso.
La aprobación del Presupuesto 2027 es crucial no solo por su impacto económico, sino también porque su discusión influirá en otras negociaciones legislativas importantes, como la eliminación de las PASO, el régimen de Zonas Frías y la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, todas estancadas en el Senado. El oficialismo confía en su aprobación, aunque reconoce la complejidad de las negociaciones en un clima preelectoral, donde los bloques aliados y gobernadores podrían priorizar sus propios intereses políticos.
Fuente original: Infobae



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