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El FBI pone precio a la cabeza de una exagente que desertó a Irán: ofrece 200.000 dólares por su paradero

14/05/2026 3 min de lectura Por Redacción
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El Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos (FBI) anunció una recompensa de 200.000 dólares para quien aporte datos concretos que permitan localizar y detener a Monica Witt, una exagente de contrainteligencia norteamericana señalada de haberse pasado al bando iraní y de haber entregado información clasificada al régimen de Teherán.

Daniel Wierzbicki, agente especial al frente de la División de Contrainteligencia y Ciberseguridad de la sede del FBI en Washington, fue contundente al referirse al caso: «Witt presuntamente traicionó su juramento a la Constitución hace más de una década al pasarse a Irán y compartir secretos de defensa nacional con ese régimen, y todo indica que sigue colaborando con sus actividades».

La historia judicial de Witt arranca en febrero de 2019, cuando un gran jurado federal del Distrito de Columbia la imputó formalmente por varios cargos de espionaje, entre ellos el de haber transferido información sensible de defensa al gobierno iraní. Desde entonces, permanece prófuga y sin haber respondido ante la Justicia estadounidense.

Su trayectoria dentro del aparato de seguridad norteamericano no fue menor: se desempeñó como especialista en Inteligencia dentro de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos y luego como agente especial en la Oficina de Investigaciones Especiales de esa misma fuerza. Prestó servicio militar entre 1997 y 2008, y más tarde trabajó como contratista del gobierno hasta 2010.

Esa extensa carrera le garantizó acceso a material catalogado como secreto y ultrasecretо, que incluía datos sobre operaciones de inteligencia y contrainteligencia en el exterior, así como las identidades reales de agentes encubiertos pertenecientes a la comunidad de inteligencia de Estados Unidos, según advierte el propio comunicado del FBI.

De acuerdo con la acusación formal, Witt cruzó la frontera hacia Irán en 2013. Una vez allí, habría puesto a disposición del gobierno iraní información que comprometió programas clasificados de defensa nacional, y también habría puesto en riesgo la seguridad del personal estadounidense desplegado en el exterior, junto con sus familias. Además, se la sindica de haber realizado tareas de reconocimiento para el régimen, orientadas a identificar y potencialmente atacar a excompañeros suyos del gobierno de Estados Unidos.

El FBI también subrayó que la deserción de Witt benefició directamente al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, el brazo armado más poderoso del Estado iraní.

Ante este panorama, Wierzbicki remarcó que la agencia no da el caso por cerrado: «El FBI no lo olvidó. Creemos que, en este momento particular de la historia de Irán, hay alguien que conoce su ubicación. Les pedimos que se contacten con nosotros para ayudarnos a llevarla ante la Justicia».

Fuente original: Infobae