La divisa estadounidense mantiene su tendencia alcista en el mercado argentino, generando interrogantes sobre su posible techo. El esquema cambiario actual establece una banda dentro de la cual el dólar puede fluctuar sin la obligación de que el Banco Central de la República Argentina (BCRA) intervenga directamente vendiendo reservas. Este límite superior, conocido como “techo de la banda”, se ajusta mensualmente en función de la inflación informada por el INDEC.
Con el dato de inflación de mayo ya oficializado (2,15%), se ha recalculado el nuevo tope para el mes de julio. Este mecanismo opera con un desfase de dos meses, por lo que la inflación de mayo es la que define el límite para el séptimo mes del año. Aplicando este porcentaje sobre el techo de junio, que se ubicaba en $1.806,45, el nuevo límite superior para el dólar en julio alcanza los $1.844,85. Este ajuste, si bien es moderado, marca el margen teórico de movimiento para el mercado.
Actualmente, el dólar mayorista operó en $1.489 este martes, dejando una brecha de aproximadamente $355, o un 24%, hasta el nuevo techo de julio. Esta suba no es un hecho aislado, ya que el dólar mayorista acumula tres jornadas consecutivas al alza, con volúmenes de operación significativos. Esta tendencia también se reflejó en otras cotizaciones: el dólar minorista en el Banco Nación subió a $1.510, el blue a $1.525 y los dólares financieros (Contado con Liquidación) tocaron los $1.577, máximos desde octubre del año pasado.
A pesar de que el dólar mayorista se mantiene por debajo del techo de $1.844,85, el BCRA no ha permanecido inactivo. La entidad que preside Santiago Bausili ha intervenido en el mercado de manera indirecta, utilizando principalmente dos herramientas: la venta de contratos de dólar futuro y la colocación de letras dollar-linked. Estas últimas, instrumentos del Tesoro que ajustan su valor según la evolución del dólar oficial, registraron volúmenes de operación de hasta 500 millones de dólares en una sola jornada, cifra muy superior a lo habitual, lo que evidencia la magnitud de esta intervención. Al vender estos títulos, el BCRA retira pesos de circulación, moderando la presión sobre el tipo de cambio sin afectar sus reservas.
Otro factor que ejerce presión sobre el tipo de cambio es la oferta de divisas del sector agropecuario. Según las cámaras del sector, las liquidaciones de junio sumaron 3.007 millones de dólares, lo que representa una caída del 18% en comparación con el mismo mes del año anterior. Si bien hubo un repunte del 12% respecto a mayo, el acumulado anual de liquidaciones muestra una baja del 13%, a pesar de las expectativas de una cosecha superior al ciclo anterior, lo que añade incertidumbre al panorama cambiario.
Fuente original: Infobae

