Primero desaparecen los hijos. Después comienza el desgaste de las madres.
EnVenezuela, decenas de mujeres pasaron los últimos años recorriendo cárceles, tribunales militares y organismos de seguridad para exigir información sobre familiares detenidos por motivos políticos.Muchasquedaron atrapadasdurante meses—o años— en el circuito de incomunicación, amenazas, trámites opacos y silencio estatal del régimen chavista.
La confirmación de lamuerte deVíctor Hugo Quero Navas, un detenido cuyo paradero fue reclamado públicamente durante meses por su madre,Carmen Teresa Navas—quientambién murió tras un prolongado desgaste físicoy psicológico atravesado por la búsqueda de su hijo—, volvió a exponer un patrón cada vez más visible: laprisión política venezolanaya no castiga únicamente a quienes son encarcelados. También consume a sus familias.
Durante meses,Carmen Teresa Navasrepitió la misma pregunta ante organismos públicos, ruedas de prensa y organizaciones de derechos humanos: dónde estaba s
Fuente original: Infobae


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