Una profunda conmoción sacude a la provincia de Córdoba tras un trágico accidente vial que dejó como saldo cuatro personas fallecidas. La tragedia ocurrió en la colectora Güemes, conocida como el Camino de los Lecheros, en la periferia de Alta Gracia, cuando un viaje de asistencia familiar terminó de la peor manera.
El lamentable suceso se desencadenó cuando Pablo César (40), su esposa Soledad Garrido (29) y su cuñada Yanina Garrido (37) se dirigían a buscar a Danilo Díaz (22). Danilo, pareja de Soledad y oriundo de Misiones, había sufrido un accidente en moto horas antes en Falda del Carmen, fracturándose un tobillo, y había sido dado de alta del Hospital Illia de Alta Gracia tras ser enyesado. La familia viajaba en un Volkswagen Gol para trasladarlo de regreso a su hogar en Bouwer.
Sin embargo, la vuelta se convirtió en una pesadilla. El vehículo familiar fue impactado de frente por una camioneta Dodge RAM, conducida por el ingeniero agrónomo Carlos Javier Ríos (49). El choque, ocurrido a las 20:15 del domingo, fue de tal magnitud que los cuatro ocupantes del Gol fallecieron en el acto. La investigación preliminar, a cargo del fiscal Diego Fernández, sugiere que la camioneta habría invadido el carril contrario, imputando a Ríos por «cuádruple homicidio culposo calificado por conducción de vehículo automotor». El conductor de la RAM se encuentra internado, fuera de peligro.
La noticia desató un inmenso dolor en las familias Garrido y Díaz. Soledad Garrido, una de las víctimas fatales, estaba embarazada de cuatro meses de Danilo. Jessica Garrido (34), hermana de Soledad y Yanina, y pareja de Pablo César, también falleció, dejando dos hijos. Yanina era madre de una joven de 21 años. La familia de Danilo, originario de Puerto Rico, Misiones, se enteró de la tragedia por los medios locales y ahora realiza una colecta para poder trasladar sus restos a su provincia natal. «Qué injusta es la vida, se llevó lo más preciado que teníamos», lamentó Soledad Garrido en redes sociales, reflejando el sentir de todos los allegados.
Las condiciones de la ruta al momento del accidente eran óptimas, con buena visibilidad e iluminación, y el asfalto en buen estado, según informó el comisario Martín Reartes. La Justicia ordenó pericias y extracción de sangre a ambos conductores para determinar si hubo consumo de alcohol o drogas. Este trágico evento se vio empañado por un incidente adicional: una ambulancia que se dirigía al lugar del choque sufrió un accidente menor, demorando aún más la asistencia.
Fuente original: Clarín




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